lunes, 20 de mayo de 2013

GRACELAND. Chris Abani

«Una mirada conmovedora, rica en detalles y verdaderamente fascinante hacia otra cultura y cómo la nuestra ha influido en ella. Recuerda a la obra de Ha Jin por su fuerza y frescura.»
—T. CORAGHESSAN BOYLE
La extensa, pantanosa, cacofónica ciudad de Lagos, Nigeria, constituye el escenario de la historia de un adolescente imitador de Elvis llamado igual que su ídolo que espera abrirse camino fuera del gueto. Llena de matices, lírica y casi perfecta, esta es la extraordinaria historia de un hijo y su padre, y un examen de la Nigeria postcolonial, donde imperan los símbolos de la cultura estadounidense.
«El estilo intensamente visual de Abani y su sentido del humor convierten la desesperanza en esperanza.» —San Francisco Chronicle
«Extraordinario... Este libro funciona de forma magistral en dos sentidos. Como convincente y nada condescendiente reflejo de la vida en un suburbio pobre de Nigeria, y como visión tremendamente sincera de un mundo sesgado por la violencia fortuita, es maravilloso... Y a pesar de todos los horrores, también hay escenas tiernas en GraceLand, y son mil veces mejores por no parecer sentimentales en absoluto... Encantador.» —THE NEW YORK TIMES BOOK REVIEW
«Quien diga que esta es una novela nigeriana o africana está desviándose de lo esencial. Esta preciosa obra de ficción habla de complejas y crispadas estructuras políticas, de la ironía de que la sociedad occidental sea una medida de civilización y de lo complicado que es ser hijo. El lenguaje de Abani es hermoso y su historia es importante.» —PERCIVAL EVERETT
Uno de los 25 mejores libros del año. Los Angeles Times

Un historia tan brutal como conmovedora que nos arrastra hasta lugares donde la violencia y la miseria deshumanizan y sepultan los sueños de millones de personas. Graceland es ese sitio hacia el que no nos gusta mirar.


GRACELAND. Chris Abani

Traductora: Alicia Moreno Delgado.     978-84-15700-69-2

2013 de Poesía. Día 140. Matías Escalera

Día 140. Matías Escalera. Grito y realidad (2008)


PERROS (Y DUEÑOS)

No me gustan los perros
En realidad no me gustan los amos de los perros
En realidad no me gustan algunos dueños de perros
(aunque) En realidad no me gustan los dueños de perros que usan
Y corrompen (con su baba nauseabunda
y corrupta) la limpia baba
Y el alma (dócil) de los perros.


domingo, 19 de mayo de 2013

CON EL PASO CAMBIADO (NUEVAMENTE). Bernardo Santos


Ha llegado a mis manos el último poemario de Bernardo Santos, sexto libro, amén de algún que otro cuadernillo y antología, del poeta sevillano-soriano con el soniquete de que las letras encerradas en el libro "suenen en tu cabeza y en tus tripas".
Y es que es eso lo que logra Bernardo, que cada uno de sus poemas, algunos viejos conocidos, penetren en el lector de inmediato y sigan, durante un espacio indeterminado, dando vueltas y más vueltas.
Porque hay mucho de compromiso social, de situarse ante lo que se presenta ante él, de tomar partido (destacable en este mundo en el que todos parecemos esconder nuestras cartas por lo que pueda pasar). 
Una poesía viva, nada ampulosa, que no siente la necesidad de buscar atajos para decir las cosas. Se expresa directamente, buscando más la respuesta de las palabras que de los juegos literarios que tanto daño hacen, a veces, a la poesía moderna.
Bernardo demuestra su fuerza poética y no esconde su rabia, su enfado ante lo que el considera injusticias, no se conforma con posicionarse, sino que también saluda a aquellos que combaten, que defienden sus ideas con el compromiso necesario para hacerse escuchar. Tiene en el verso ese medio eficaz para estar presente en muchos de los acontecimientos a los que a veces no prestamos demasiada atención, y los mira como si estuviese planeando sobre ellos.
Poesía sincera, de largo recorrido, que dibuja la propia trayectoria poética del autor, que traza una línea recta de la que parecen partir curvas que nos acercan a cada uno de los episodios en los que parece sumergir la propia esencia de su palabra.
La mejor manera de perder ese miedo que parece gira alrededor e la poesía y, además, de mirar de frente a muchos de los acontecimientos sociales de los últimos años.

http://cesarmillan67.blogspot.com.es/2013/04/con-el-paso-cambiado-nuevamente.html

2013 de Poesía. Día 139. Bernardo Santos

Día 139. Bernardo Santos. Con el paso cambiado [nuevamente] (2013)


POEMA DEL LOCO

Mi cabeza es un ojo.
Mi cuerpo es un ojo.

Yo soy un ojo
y unas piernas para andar descarriado.
Un gran ojo por el que me asomo a la alteridad
que siempre me confunde.

Un ojo agazapado para esperar
que la historia se culmine.

Un ojo que recuerda
los cielos que han pasado,
la lluvia caída sobre los muertos
y todos los retratos.

Un ojo que pretende reflejar todos los ojos.
Nocturno, delirante y miope,
yo soy un ojo para leer los clásicos.

Sin embargo,
estoy cansado de no ser más que un ojo.
Quisiera tener labios para poder besar y ser besado.
Quisiera poseer un corazón,
un hígado, dos riñones;
tener apéndice, esófago,
una glándula tiroides
y dos manos.

Lo peor es esta viga en mi ojo amargo.



sábado, 18 de mayo de 2013

2013 de Poesía. Día 138. Marcos Hormiga

Día 138. Marcos Hormiga. Deriva Dos (2008)


los cuerpos del sueño
olas encrespadas
estatuas
dan forma a la ribera despierta de cada luna

la red de luz que abarca el límite
fuerza la desnudez de los sentidos

el espacio
—trazos inexpertos de pensamiento—
el silencio
—carencia de música de vida—
y la oscuridad
—falta de brillo de ojos sin raíces—
son osamenta de horizontes ecos y espejos

en el aire se perfila un remolino grabado
de libertad huidiza
cosmos erosionado
dulce escucha
sangre clave
alas secretas y conciencia redonda

acaso se derriten y se prenden las voces
sin descanso futuro
con la pura definición de los vocablos
incendiados en las tardes tertulianas

vacío hay en los restos cartografiados del mar
y una escama como ala transparente
espejea

POÉTICA DEL TIEMPO



viernes, 17 de mayo de 2013

2013 de Poesía. Día 137. Uberto Stabile

Día 137. Uberto Stabile. Habitación desnuda  (2008)


AMOR Y CARACOLES

El día que tu quieras
me llamas y nos despedimos un poquito
compartimos el portal y nos hacemos
un nudo en la garganta,
uno de esos nudos que te dejan sin habla
de los que llenan el cuerpo de viernes y caracoles,
o si lo prefieres nos confiamos un secreto
y la pasión por Nicaragua,
el misterio de las 39 rosas rojas
y ese color que nunca tuvo la tristeza.
El día que tu quieras
me atas a la cama y nos despedimos
de lo poéticamente correcto
y en lugar de escribir versos nos tatuamos un delirio
o dejamos pasar el tiempo
y reventamos de utopía
este momento de carne, sudor y risas.
El día que tu quieras
mientras alguien intenta explicar este poema
nos casamos con la vida y engañamos al mundo
como el mundo engaña al hombre
y el hombre a los caracoles.