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jueves, 18 de octubre de 2012

La vida después


Enamorarse de alguien que vive "dentro de un paréntesis" es muy cinematográfico pero multiplica tu soledad. El desamor puede  transformar el sexo en una aburrida gimnasia de alcoba. Leer a Anaïs Nin no te convierte en una promiscua convencida, sino en una suicida en potencia. Ser fiel a la "infidelidad perfecta" puede empujar  tu vida habitual hacia el  destierro. Las cosas no "están bien como están" si están mal. Es muy fácil ponerse triste sin razón, no obstante abundan las razones para sentir tristeza. Si no tienes amor o algo que se le parezca mucho estás perdido, aunque también es verdad que no sólo el amor basta, tenemos la literatura o incluso la vida.

La vida después de un amor que no lo era no necesariamente lleva a la desesperación o a la angustia, puede llevar a la escritura. La vida después de un amor que no lo era no necesariamente conduce al pozo de la tristeza, puede conducir a la palabra, de hecho "nada importa si no llega acompañado del ansia y las palabras para describirlo". La vida después de un amor que no lo era no necesariamente nos aboca a la autodestrucción, puede incluso estimular la creación literaria; de todos es sabido que "los escritores suelen contar cosas tristes". Thoreau, el inolvidable autor de "Walden", decía en una carta a su amigoBlake que si no podemos cantar a la fe y a los triunfos lo haremos a nuestra desesperación.

"Escribí cada una de estas historias con la esperanza de encontrar en ellas algún rastro de la mía, tratando de averiguar a dónde conduce la desesperación porque, donde quiera que sea, allí me encuentro yo. Y estoy perdida". Esto es lo que afirma la protagonista del último relato titulado "La verdad" y lo hace a modo de poética, de razón por la cual se escribe. Hay personas que leen y escriben para hacerse cargo de su vida, conscientes de que escribir duele pero al mismo tiempo exorciza. Se buscan en la escritura para acabar encontrándose en unas breves páginas que las reflejan.

"No soy tan triste como mis protagonistas" -me confesó la autora de estos relatos. Pero sus protagonistas no son tristes, están entristecidas. Viven melancólicamente, conscientes de que la melancolía es lo que las salvará de caer en la tristeza. La melancolía no es hija de la frustración y el pesimismo, es la forma más alegre de estar triste y, por lo tanto, no es un estado al que se llegue por desesperación, sino a través de la serenidad y la templanza. La melancolía es un mecanismo de regulación del ánimo triste a través de su intelectualización o su estetización. Tradicionalmente considerada como una de las dolencias del alma es, sin embargo, una fuente muy importante de la contemplación creativa y del pensamiento. De hecho, el mismo Aristóteles asoció el temperamento melancólico a la inteligencia superior. La tristeza corta la vida por su línea de base, lamelancolía la "despenaliza" y la ilumina.
Enviado Por: Bruno Montano

viernes, 10 de febrero de 2012

LA VIDA DESPUÉS en La Biblioteca Imaginaria


La vida después es el primer libro de Marina Sanmartín Pla. Marina es  conocida en la red gracias a su blog La fallera cósmica por el que ha obtenido algunos galardones. En este primer libro de relatos, y tal como su título avanza, nos presenta la vida en un momento límite, aquel que antecede a una ruptura. Las protagonistas, todas ellas mujeres, ven cómo de una forma irremediable sus relaciones concluyen. De los ocho relatos de este libro parece que la autora se mueve mejor creando historias en donde se ahonda en los orígenes de los conflictos. Por eso parecen más logrados los relatos largos.

 Probablemente la que más me ha gustado ha sido Despertar en Sarajevo, una historia a caballo entre dos ciudades: ¿Madrid? y Sarajevo. Un profesor universitario y una estudiante y una historia de ¿amor? que adquiere desde su principio una extraña deriva que sólo puede conducir a la monotonía y al abandono. Pocas cosas parece que ambos compartan más allá de Sarajevo y sus historias de la guerra, los escenarios que Eli recorre fotográficamente y que sirven para plantear su trabajo. Y da la impresión de que hay una especie de intercambio: tú me das sexo y a cambio yo te ayudo en tu trabajo. No parece que R –sólo una inicial sin nombre, como corresponde a alguien que sale de tu vida con rapidez- ejerza una excesiva atracción sobre Eli. Con todos esos elementos es difícil que la historia no concluya como debe concluir.

Otra historia altamente recomendable es La verdad, una historia que me recuerda a una película que vi hace años, Todos los años a la misma hora.En este caso se trata de una mujer casada con Pedro y con un hijo, Rafa, que recibe la visita de un amigo de su padre. Envuelta en una vida monótona acaba acostándose con F –también sólo una inicial- un detective privado que recala en su ciudad para seguir un caso. Se instala en un piso para seguir el encargo de su cliente. Allí mismo se cita con ella cada mes hasta que, transcurrido un cierto tiempo, él ya no aparece. Con la incertidumbre de no tener noticias de F sigue su vida hasta acabar conociendo el final. Triste final en una historia a ratos muy sensible y con un conmovedor desenlace. Bien tramada y bien llevada.

Sólo por estas dos historias que acabo de reseñar vale la pena leer el libro, pero todavía hay algo más, seis más que se inician con la que da título al libro La vida después, en la que da muestras de cómo continúa una vida tras una ruptura. En primera hora de la mañana en Madrid: Rayuelatambién hay otra ruptura anunciada. El libro de Rayuela es además el pequeño hilo conductor entre este relato y La verdad que se inicia con el gesto de tirar este libro a la basura. Historias que parece concluir pero que proporcionan una continuidad a lo cotidiano.

La bola del ocho es un relato con cuatro personajes en un extraño cuadrilátero en el que hay un niño de por medio y un deseo oculto de una madura mujer que acaba realizándose. Quizá una leyenda urbana convertida en cuento.

Olfato es una historia con un trasfondo terrible, probablemente de maltrato psicológico, tan actual, tan cierto como contundente y una relación podrida que no termina de acabarse.

Influencia del arte y los objetos bien podría llamarse “Crónica de una separación anunciada” pues desde la primera línea parece entreverse el final.

Historias con protagonistas femeninos, historias que también invitan a la reflexión sobre el motivo de las rupturas, a veces también obligan a pensar en lo adecuado de determinados emparejamientos, y de cómo la vida debe irremediablemente proseguir. Historias desasosegantes que nos recuerdan situaciones vividas y que Marina Sanmartín plasma notablemente bien.

Luis Vea García





Título: La vida después

Autora: Marina Sanmartín Pla

Editorial: Ediciones Baile del Sol

Págs: 111

Precio: 10 €