jueves, 26 de diciembre de 2013

2013 de Poesía. Día 360. Carlos Pinto Grote

 Día 360. Carlos Pinto Grote. Aprendizaje del silencio (2003)


http://bailedelsol.org/index.php?option=com_booklibrary&task=view&id=9&catid=0&Itemid=427
En ese instante
en el que la madrugada se detiene
y el leve amanecer pone pie en el día,
ocurre que la luz,
sin saber qué partido tomar,
indecisa y perpleja,
aguarda el canto del pájaro que despierta
para dar su razón y comenzar el viaje.

Yo, apenas he dormido,
porque ente el desvelo del amor
y la conversación sobre el acontecer
del día que ha pasado,
no he cerrado los ojos esta noche,
tampoco sé decirme
a dónde iré cuando el sol aprezca.

En la repetición de la mañana
está el secreto de la luz que me guía.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

2013 de Poesía. Día 359. Mª Concepción Hernández

Día 359. Mª Concepción Hernández. La senda de niva (2004)


http://bailedelsol.org/index.php?option=com_booklibrary&task=view&id=165&catid=0&Itemid=427Pinta, trebina,
del mar a la cumbre
de amarillo.

Desde la calle
candelas brillando
en la catedral.

A pesar de los años
tu sonrisa permanece
inalterable.

Siempre olvido
durante el invierno
vida latente.
 

martes, 24 de diciembre de 2013

2013 de Poesía. Día 358. Elena Escribano

Día 358. Elena Escribano. Por donde pasa la poesía (2011)




PAISAJE DE URALITA

Avanzan los tejados de cartones y uralita
como un enorme molusco
hacia las sombras de los rascacielos.

Ellos se levantan agrupados.
Desafiantes,
de espaldas a la lenta invasión silenciosa.

El cielo es tan azul para todos.
Pero no así el perfume de la tierra,
césped recién cortado
frente al denso olor a humo y a cuerpos y a desechos
por las calles enfangadas.

Hablan el mismo idioma
—tilde puesta en conceptos diferentes y
tal vez creen en el mismo Dios.

Las terrazas con piscina de los altos pisos fronterizos
contemplan las cloacas
abiertas a la tarde indiferente,
contemplan el avance pero saben
de la eficaz frontera
que los separa:
una hilera de viviendas sociales,

—vecinos poco antes de los tejados
de uralita—,
que de ninguna manera permitirán
que nadie frene su sueño de progreso
hacia las terrazas de los rascacielos.


2013 de Poesía. Día 357. Antonio Crespo Massieu

Día 357. Antonio Crespo Massieu. Por donde pasa la poesía (2011)



ACASO EL ÁNGEL

Las armas las carga el diablo
(decía mi madre)
y los poemas ¿quién los carga?
di madre quién los poemas
acaso el ángel terrible como la belleza
el ángel estremecido y distante de Rilke
la insoportable visión que nos arroja
en la noche y nos deja a solas
con la conciencia de nuestro estar en el mundo

o acaso es esta la misma belleza cruel
que nació en Dublín entre la sangre y los cascotes
de la historia en el furor de la Pascua y luego
frente al muro los disparos y el hombre
ya sólo nombre camino del futuro y lo venidero
tan repetida como el yaciente cuerpo de ojos
abiertos interrogando a todos los verdugos
a los indiferentes a los cómplices silenciosos
desnudo la carne perforada como cristo de nuevo
en la escuelita de La Higuera mirando
como sin descanso como muerto en la belleza

en la claridad en el fulgor y la esperanza
nos ha dolido tanto reconocerla
sabernos herederos buscando
la cruel belleza el gesto definitivo
hiriente contradicción
desgarradura de un siglo o
descarnada categoría del mal
el ángel del cumplimiento y la promesa
la eternidad el presente suspendido
será acaso aquel que iba empujado
por el viento de la historia
el que siempre mira atrás el que tropieza
en escombros y avanza el que pintara
Klee e hiciera suyo como presagio
de restauración el judío ensimismado
el que amaba los pequeños objetos
los estuches del tiempo sus epifanías
los pasajes la magia de las letras las ocultas
correspondencias los pliegues y el instante
de luz la materia el nombre secreto
el perdido en la frontera el que es polvo
sin nombre frente al mar en Portbou

o es acaso el alicortado ángel de los números
de la libertad azul y añil invadiendo pizarras
el eterno colegial exiliado del mar herido
por la distancia bendecido por la luz y la pintura
retornos de vida y tiempo amor tan lejano
promesa de Niebla asombrosamente fiel
perdida en los escombros de tu ciudad
(acaso abandonada en la huida
como los que quedaron o dejaste atrás)
camarada Niebla camarada hermano camarada
poeta con su mirada su limpio y ciego instinto
el ángel de las azoteas de cal y pena bombardeada
el ángel niño el adolescente el ángel de Rafael
o acaso el ángel Rafael que acompañó a Tobías
en su extraño viaje cumpliendo la palabra
del padre hacia un destino que es misterio
¿no habéis notado siempre que algo incomprensible
un más allá de la palabra un sentido oculto
se esconde en el relato de aquel viaje?
yo aún no sé qué me dice Tobías y menos aún
el ángel hermoso que le acompaña qué oculta
o a qué tierra extranjera nos lleva

es tal vez el mismo que asombra
en la quietud de la luz
que anuncia la tibieza del mañana
la grávida esperanza del cumplimiento
el dorado luminoso y azul de Fra Angelico
imprevista visión adolescente surgida
en lo alto de aquella escalinata en Milán
esta casi insoportable ternura tan reconocible
tan tuya acaso es este el mismo ángel de la madre
del anuncio y la aceptación el mismo que acompaña
en el viaje o señala la insufrible belleza en Duino
es el mismo acaso que conoce
la cruel derrota de la historia y avanza
herido por la piedad entre muertos y escombros
incapaz de detener el paso el ángel ceniza
despeñado en el mar subido a los cielos
ángel que ahuyenta los pájaros sin lápida
lugar ángel del destierro que cruza la frontera
ángel errante republicano judío ángel rojo
que arroja al mar una estrella y nueve tesis
ángel de la frontera sin pasaporte
sin visado sin viaje sin destino
ángel sin alas frente al mar en Portbou

o son todos el mismo ángel
desconocido inaccesible
cruel y hermosos como la belleza
que anuncia o esconde que oculta
o entrega tan verdad y doloroso
tan distante y dentro como fulgor
estremecimiento herida o consuelo

¿acaso son todos el mismo ángel?

una voz descendida a silencio
que nace en el poema y duerme y espera
como niño sin ángel perdido y sólo
en el signo herido en la letra
tal vez un ángel o su ausencia.



lunes, 23 de diciembre de 2013

2ª edición de VIAJE CON UNA BURRA POR LOS MONTES DE CÉVENNES, de Robert Louis Stevenson

dp4
Acaba de ver la luz la segunda edición del libro Viajes con una burra por los montes de Cévennes, de Robert Louis Stevenson, mucho más que un mero cuaderno de viaje.
En 1878, Robert Louis Stevenson quiso huir de sus numerosos problemas –mala salud, amores tormentosos, dificultades económicas-, emprendiendo un viaje a través de los montes de Cévennes, en Francia, acompañado por Modestine, una burra muy particular. Los apuntes que Stevenson recogió durante el viaje dieron origen a este libro, una singular descripción de los franceses y de su país.
Stevenson publicó este libro cuando tenía sólo 28 años, antes de darse a conoceral gran público con obras como La isla del tesoroyEl extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde. En este magnífico ejercicio literario, el joven escritor da cuenta de un trayecto dificultoso en el que la burra Modestine alcanza gran protagonismo, así como los diferentes personajes con los que se va encontrando a lo largo de su periplo y a los que retrata con no poca ironía y sentido del humor, reflejando con maestría el ambiente de la época.

stevensonwebSobre el autor
Robert Louis Stevenson nació el 13 de noviembre de 1850 en Edimburgo (Escocia). Enfermo de tuberculosis, se dedica a viajar en busca de territorios con climas más propicios para recuperar su salud. De ahí surgen sus primeros relatos: Viaje tierra adentro (1878) y VIAJE CON UNA BURRA POR LOS MONTES DE CÉVENNES (1879). Sus obras más conocidas son La isla del tesoro (1883), El extraño caso del doctor Jeckyll y mister Hyde (1886),Las aventuras de David Balfour y Weirde (1886), La flecha negra (1888) y El señor de Ballantree(1889). También hace incursiones en el ensayo y la poesía. Murió en Samoa en 1889, sin poder recuperarse de su enfermedad.
Título:VIAJE CON UNA BURRA POR LOS MONTES DE CÉVENNES
Autores:Robert Louis Stevenson
Traductor/res:Héctor Silva
ISBN-10(13):978-84-15700-80-7

domingo, 22 de diciembre de 2013

2013 de Poesía. Día 356. Karmelo C. Iribarren

Día 356. Karmelo C. Iribarren. La piel de la vida (2013)



EL PASADO NO DEJA DE MOVERSE

Como esas piedras que levantamos
y debajo hay
otra vida,
oscura,
sinuosa,
             un día,
los hechos que creíamos inmutables,
empiezan a contarnos

otra historia...


Bailando con Javier Cánaves: "Momentos estelares es un libro que se ha ido haciendo casi sin querer, a golpe de vivencia"



 
Baile del Sol.- Tu nuevo poemario nos invita a descubrir "Momentos estelares", ¿con qué intención?
Javier Cánaves.- La intención no varía de un poemario a otro, al menos en mi caso. Busco provocar en los lectores lo que otros autores provocaron en mí: desde un momento de placer estético hasta ese otro mágico de reconocimiento y golpe, ese leerse a uno mismo en versos de otro. Supongo que todo libro, todo poema, busca su lector ideal. No concibo otra intención.


BdS.- Roque Dalton, Bukowski, Dostoyevsky, Panero, Hölderling, Scelsi, Fonollosa... se cuelan en tus poemas, ¿referentes o excusas para seguir poetizando?

J.C.- No creo que ninguno de los autores mencionados suponga, hoy por hoy, un referente para mí. Por otro lado, tampoco me gusta la palabra “excusa” para hablar de su presencia en mis poemas. Los nombres de escritores llegan a mis poemas del mismo modo en que lo hacen o pueden hacerlo determinados paisajes, los sueños, los cafés con leche o los recuerdos. Forman parte de mi vida. Si dedico una cantidad diaria de minutos a la lectura, es normal que esto se acabe reflejando en mi escritura, especialmente en mis poemas, que buscan apresar y compartir instantes, sensaciones, reflexiones…


BdS.- Dices en tu nota previa que los 40 son un buen momento para pararse y reflexionar, ¿te han servido estos poemas para hacerlo?

J.C.- En realidad, cualquier edad es buena para pararse y reflexionar. Los cuarenta no tienen nada de especial, pero se dio la casualidad y me hizo gracia. Con este libro de cuarenta poemas publicado el año de mi cuadragésimo aniversario me quedo, poéticamente hablando, vacío. Lo necesitaba. Hacía tiempo que no me sentía así. Ya no hay poemas pendientes de publicación; no tengo por qué mirar atrás, nada que revisar o corregir. A partir de ahora, todos los poemas que escriba serán para ese libro futuro que de momento sólo existe en mi imaginación. De ahí la reflexión con la que abro el libro.




Bds.- Encuentros, pérdidas, espacio doméstico, la literatura, la música, los miedos, el amor, los hijos... Todo eso y qué más encontramos en este poemario.

J.C.- Algunos de estos poemas fueron escritos en 2008. Cinco años dan para mucho. En realidad, dan para lo que uno quiera, desde una novela de dos mil páginas hasta un haiku. El lector que se acerque a Momentos estelares encontrará una variedad considerable de momentos vivenciales, en el sentido más amplio del término. Al fin y al cabo, es un libro que se ha ido haciendo casi sin querer, a golpe de vivencia, sin conciencia de pertenencia a un proyecto mayor, unitario, de ahí ese aire algo heterogéneo del conjunto.


Bds.- ¿Cómo te relacionas con la poesía?, ¿y con la narrativa?

J.C.- Mi relación ha ido variando con el tiempo. Durante la última década del pasado siglo y los primeros años del actual tuve a la poesía de esposa y a la narrativa de amante. Fruto de esa relación extramatrimonial nació mi primera novela, La historia que no pude o no supe escribir. Esto, de algún modo, cambió las cosas. Digamos que ahora practico una especie de poligamia literaria, si bien es cierto que en algún momento de los últimos años la poesía se ha mostrado algo celosa, ya que considera que no distribuyo el tiempo entre ellas de forma equitativa.


BdS.- ¿Cómo definirías este último poemario en relación con los anteriores?

J.C.- Creo que es un poemario aglutinador, de final de camino. Entronca con Limpieza y absorción, mi poemario más desatado, pero también con mis libros anteriores, más comedidos o adscritos a un canon concreto. No sé cuánto tiempo pasará hasta que vuelva a sacar un libro de poemas. Tampoco tengo muy claro hacia dónde quiero ir. Como ya he dicho, es un buen momento para pararse y reflexionar. Momentos estelares pone el broche final a unos años intensos en lo que a escritura de poemas se refiere.