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jueves, 16 de noviembre de 2017
sábado, 10 de septiembre de 2016
Reseña de PECES FUERA DEL AGUA, de Jorge Riechmann en El Rompehielos
Jorge Riechmann lleva décadas recogiendo sus reflexiones políticas en volúmenes misceláneos. Estos libros, en muchas ocasiones, recolectan frutos ajenos: poemas, entrevistas, fragmentos de otros ensayos o de textos periodísticos, declaraciones, proverbios y toda suerte de citas. En otras, recogen un amplio abanico de pequeñas disertaciones sobre temas fundamentales para la ciudadanía. Riechmann no se cansa de pasear por la Historia de la cultura humana para meter en su cesto bayas de distinta procedencia: Epicuro, Montaigne, Félix Grande... Tampoco ceja en su empeño de divulgar la necesidad de un cambio en el modelo económico-productivo-social para evitar el colapso civilizatorio que se nos viene encima. Sabe que clama en el desierto, pero no se rinde. Por él que no quede. El científico del CSICAntonio Turiel dirige un blog imprescindible para entender y difundir el concepto de peak oil. Su bitácora ha alcandado los siete millones de visitas, y no obstante, eso supone un impacto en apenas un 2% de la población española (la mayoría son lectores reincidentes). Casi nada. Pero ese casi es su estímulo para seguir advirtiendo de la amenaza que supone nuestro actual sistema. Riechmann y Turiel, entre otros, se han echado sobre las espaldas la responsabilidad de concienciar a sus contemporáneos de los peligros del capitalismo salvaje que nos hemos autoimpuesto, que votamos en las urnas, y por ello no les importa repetirse, profundizar en una vía abierta o expandir un argumento en círculos concéntricos. Como humanistas que son, tratan de transformar el mundo, y el mundo no se rehace ni con 200 páginas ni con 200 post. Hay que ser más insistente. Y a Riechmann, en eso, no le gana nadie.
En síntesis: el petróleo se acaba. La energía que mantiene vivo nuestro megasistema se agota. Sobra gente. Ya se ha declarado una guerra por los recursos. De ahí esta crisis económica -consecuencia de la crisis energética-, que como dice Turiel, “no acabará nunca”. Riechmann no sólo denuncia esta realidad, sino que critica su ocultación por parte del gobierno y trata de persuadir a las mujeres y hombres para que colaboren juntos en pos de un cambio que nos beneficie a todos. Que nos cuidemos los unos a los otros, pregona desde la prisión de las líneas del texto. Hace 2000 años Jesús pidió prácticamente lo mismo, amaros los unos a los otros, pero se ve que ciertos unos no están muy interesados en la pervivencia de ciertosotros. Y en eso estamos, en una lucha abierta entre pronombres.
Riechmann apuesta por una “Ilustración ecológica”, por una “revolución ecosocialista” que conciencie a los humanos (esos “simios averiados”) de los límites de la biosfera y de nuestra interdependencia con respeto a los entornos naturales, de los que hemos sido desterrados. Por eso no evade sus críticas a Podemos. Está bien acabar con el bipartidismo PP-PSOE, pero esa no es la meta; el objetivo es planificar una transición hacia una economía post-carburos, frenar el crecimiento, porque de lo contrario nos vamos todos juntos al abismo.
Así de crudo es nuestro futuro. El de los trabajadores.
Otros vivirán en Panem. Esos a los que la mayoría vota hoy, porque está ciega y no ve. No quiere ver. Prefiere los cantos de sirena. “Mis palabras pueden servir para que nuestros compañeros consigan una vida relativamente feliz” argumentaba un invidente (Carlos) a otro (Ignacio) en la tragedia En la ardiente oscuridad (Buero Vallejo). La ceguera como alegoría de la ignorancia. El ignorante es feliz. Todo se desmorona a su alrededor, pero no lo ve. La verdad lo haría desgraciado, lo hundiría en el pesimismo. Él mismo opta por mirar a otro lado. Sin embargo, si todo el mundo encarase con sosiego el precipicio igual hasta teníamos una oportunidad.
Peces fuera del agua, Jorge Riechmann. Baile del Sol. 2016. 16,64 euros. 345 páginas
Peces fuera del agua, Jorge Riechmann. Baile del Sol. 2016. 16,64 euros. 345 páginas
martes, 5 de agosto de 2014
Contra el desorden suicida y la pulsión de muerte de este mundo “grande y terrible”
El Viejo Topo
No es necesario dar cuenta detallada de las diversas, sólidas y numerosas aportaciones del autor en ámbitos como la poesía, el activismo social, la traducción, la divulgación cultural, la lucha universitaria, la crítica literaria, la política de la ciencia, el ecologismo y la filosofía moral y política. Jorge Riechmann [JR] es uno de nuestros referentes más esenciales, un intelectual comprometido fuertemente, en la estela de Manuel Sacristán y Francisco Fernández Buey. Un autor (más que un autor) imprescindible. No hay exageración ni deslumbramiento acrítico en mi comentario.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=183820
El libro que ahora comentamos se abre con tres citas (¡ay, que fructíferas son las citas de JR! ¡No se pierdan la ironía del autor sobre ellas en el capítulo final del ensayo: “Epílogo: acerca de Jorge Riechmann”!). Sus autores: Imre Kertesz, Theodor Parker y Antonio Orihuela. Reproduzco la segunda de ellas: “Yo no soy un hombre que ame la violencia y respeto el carácter sagrado de la vida humana. Y sin embargo, afirmo solemnemente que haré todo lo que esté en mi poder para liberar a cualquier eslavo fugitivo de las manos de cualquier representante de las instituciones que intente volvérselo a llevar encadenado.” Estas palabras expresan bien, en mi opinión, uno de los nudos poliéticos esenciales desde los que el autor de Poemas lisiados ha escrito el conjunto de los artículos que componen este libro de hermoso y acertado título.
Componen los materiales de El siglo de la gran prueba trece trabajos, inéditos algunos de ellos, otros toman base en conferencias dictadas en diversos lugares circunstancias y, finalmente, hay también artículos ya publicados en revistas.
El primer escrito, “¿Socialismo en el siglo XXII?”, recoge, recuerda y comenta una observación de 1992 de Francisco Fernández Buey: “No vale la pena abandonar las palabras, porque lo que hemos de hacer es reconstruir los conceptos (como tuvieron que hacerlo los cristianos cuando el Sermón de la Montaña se trocó en poder político despótico”). La tesis defendida por JR: la tarea de los militantes y activistas del siglo XXI es tratar de evitar lo peor. Quizá, acepta el autor, una frase análoga haya sido verdadera casi en cada situación histórica del pasado pero “ahora lo es en un sentido muy especial” (p. 13). ¿En qué sentido? En el siguiente: “Si no conseguimos dar forma a una sociedad industrial sustentable, por improbable que resulte (y es extremadamente improbable), en este planeta sobran miles de millones de seres humanos… Eso significa un genocidio inimaginable que puede iniciarse –que de hecho está prefigurado en el business as usual- en los próximos decenios”. Todo nuestro esfuerzo, en su opinión más que razonable, debe encaminarse a evitar ese horror.
“Juan Gelman y el destino de nuestra esperanza” es el segundo apartado del libro. Escrito antes del fallecimiento del gran poeta, activista y periodista argentino, es un hermosísimo homenaje a su obra y a su persona. Finaliza con unos hermosos versos suyos: “La vieja llama no se apaga/ Las tormentas, las/ impiedades, todo/ lo que renuncia no/ le impiden temblar como un cuerpo deseado./ Insiste en el fracaso del mal…” (p. 23).
El tercer capítulo es una magnífica defensa de la poesía: ¿Por qué la poesía con la que está cayendo?”. La respuesta más breve, muy en la línea de José María Valverde, diría: “porque somos seres de lenguaje”. Los humanos somos seres “esencialmente lingüísticos, lo somos medularmente. El rasgo que más nos distingue de los demás seres vivos con los que compartimos la biosfera del lenguaje –la clase de lenguaje de doble articulación que es el nuestro, con su enorme potencia simbolizadora” (p. 25). Hay más razones: como la indagación, para desalinearnos, como crítica y utopía, para abonar nuevas propuestas para una enriquecida existencia humana, para caminar ligeramente, para compensarnos –“La creación humana puede compensar las carencias y frustraciones de otros deseos” (p. 31)-, como arte de vivir, por humanismo, para combatir senderos apocalípticos. En síntesis: “El principio del abominable mundo político-económico donde vivimos dice: todo es mercancía (y toda mercancía es por definición reemplazable). Por eso la poesía, hoy, no puede esquivar la insurrección, ni –en la preparación de ésta- la alianza con el humanismo.”
“Cansados de discursos que no conducen a nada” es una serie de anotaciones sobre el arte y la responsabilidad cívica. Una de las tesis centrales defendidas por JR: “La cultura como cortina de humo. El arte como maniobra de distracción. Intelectual, escritor, artista, poeta: tienes que decidir con quién estás” (p. 41). Sus comentarios complementarios: “A la cultura de relumbrón, con presupuesto ventripotente y glamour mediático, hemos de aprender a decir no. Un buen test es el siguiente: esa aportación cultural tuya tan abracadabrante y fundamental. ¿aporta algo a los campesinos de Guatemala? ¿Podrías defenderla ante una asamblea de esos campesinos?” (p. 43).
Componen “No ceder ante los desastres”, uno de los apartados más importantes del ensayo, 35 anotaciones sobre la posmodernidad. Algunas de las tesis y reflexiones más centrales: 1. Podemos seguir siendo humanistas, ilustrados y marxistas pero con minúsculas. No escribiremos nunca más Razón, Humanismo, Proletariado. No regresaremos nunca al delirio megalómano de las mayúsculas. 2. “El 70% de la posmodernidad filosófica está en Nietzsche –que se vuelve a poner en circulación, las más de las veces en formato de cómic”. 3. La posmodernidad, entre los intelectuales, “es antes que nada un fenómeno de pereza”. 4. Los posmodernos se “acomodaron dentro del capitalismo financiarizado con las mismas expectativas de protección que un faraón egipcio dentro de su tumba: al menos un ratito de sosiego. Pero lo que los cobijaba no era un pétrea pirámide, sino una sombrilla de papel” (p. 82)
“Siete notas sobre Nieztsche” describe al autor del Also sprach…, desde una perspectiva de izquierda no extraviada, como un tóxico, como el gran pensador anti-igualitario del siglo XIX, “en realidad de varios siglos”. A la hora de buscar “pensamiento nutritivo… no seamos nietzscheanos. Seamos epicúreos, o espinosianos, o marxistas, no nietzscheanos. “Nietzsche, mientras no apliquemos exhaustivamente nuestro detector de segundos y terceros sentidos, pertenece a Wall Street; nosotros deberíamos estar más bien con Occupy Wall Street” (p. 87).
“Sobre la moral de la trasgresión” es el siguiente apartado. La posición defendida por JR es básica y sencilla: “ningún puritanismo, ningún sadismo. Con que fuéramos capaces de atenernos a eso…”
“Los tullidos de la interrogación (Sobre filosofía y poesía: merodeos)” sirvió de base en su momento para una conferencia dictada en el museo de Arte de Durango (Vizcaya). “El filósofo piensa, pero el poeta vela, dice un verso de César Antonio Molina. La fórmula es muy buena” (p. 101). Algunos, el autor del libro entre ellos, piensan y velan. Ambos son los tullidos de la interrogación, señala JR igualmente.
“Asustarnos de nosotros mismos”, un artículo dedicado a Paco Fernández Buey, “que ahora está lejos”, fue publicado en 2012 en Viento Sur, una revista dirigida por Miguel Romero, alguien, otro compañero más, que también ahora está lejos. “Nos asustamos demasiado poco. Asustarse de ser marxista es un buen comienzo, pero se queda corto”.
El siguiente capítulo lleva por título “Estamos todos en peligro”. Es un hermoso texto de prosa poética escrito en otoño de 2011, con toda la melancolía de la estación. “Ay, qué deseo de tumbarnos a descansar en cálido lecho; y qué paz posible en una poesía o un pensamiento que no remitiesen a nada fuera de sí mismo. Pero no debemos ceder” (p. 108).
25 anotaciones componen “El coche atropelló al gatito. El autobús esquivó a la tortuga”. Aforismos, hermosos aforismos de inspiración griega (ampliada y matizada). “Vivir es aprender a morir, insiste el filósofo occidental. Vivir es aprender a desprenderse del yo, matiza el pensador oriental con una leve sonrisa” (p. 115)
Son 33 las anotaciones de “Un árbol de cien años para una casa de cien años”, un escrito de 2012. La décimo quinta: “El amor al trabajo y el amor a la fiesta; y no ver esos dos amores como contradictorios, sino como complementarios. Ese ha sido, a lo largo de los siglos, el secreto de la supervivencia de los pueblos campesinos” (p. 123). La trigésimo primera: “Vive oculto, aconsejaba Epicuro. No ha de entenderse como una renuncia a la vida pública, sino como la invitación a participar en la vida pública de otra forma: una que se enfrente radicalmente a la sociedad del espectáculo” (p. 130).
El epílogo, “Acerca de Jorge Riechmann”, es puro Jorge Riechmann. Además de la ironía de algunos pasos a los que ya nos hemos referido, varias joyas; “¿RB (Renta básica)? Bueno, pero a cambio de un SLO (Servicio Laboral Obligatorio)”. “Nihilismo: en cada manzana de cada ciudad española, hasta de cada pueblo grande, una agencia de viajes y un negocio de fotodepilación. ¿En estos nos hemos convertido?”. Una de las últimas: “Ha perdido la lleva. Pero piensa que ahora, posiblemente, está más cerca de poder abrir la puerta…”
Por si faltara algo, hay que recordar la hermosa edición del libro. A la altura de su contenido.
domingo, 27 de julio de 2014
“El Siglo de la Gran Prueba”, de Jorge Riechmann
Por Alberto García-Teresa.
Riechmann lleva a cabo una reflexión muy crítica sobre nuestro tiempo, sobre el productivismo y el capitalismo, sobre cómo romper las inercias (también del discurso y de la acción antagonista). La obra parte de la conciencia real del colapso irreversible de los ecosistemas, de un ecocidio que se llevará a millones de seres humanos y de ejemplares de otras especies vivas por delante. Frente a ello, Jorge Riechmann apuesta por una imprescindible transformación radical en las relaciones sociales, económicas y con la naturaleza.
Esto exige, además del cambio individual y colectivo, eludir la resignación y abandonar el autoengaño. Especialmente, señala los ejes del pensamiento posmoderno y cómo sirve de coartada al capitalismo. Asimismo, realiza un análisis del culto a la velocidad y a la inmediatez del capitalismo (que atentan contra la vida, contra su disfrute y contra la propia experiencia de vivir) y que resultan paradigmáticos en nuestra sociedad.
Aborda todo ello a través de una prosa armada de concisión y de claridad expositiva, pero que permite la aparición de huecos donde vibra la resonancia poética; unas grietas que poetizan el discurso. Al respecto, dado que la obra ensayística de Riechmann se halla atravesada por la poesía, como su pensamiento se encuentra afilado y pulido por ella, no nos debe extrañar el toparnos con poemas insertados en estos textos, o incluso la inclusión del particular epílogo de este libro, compuesto por aforismos, apuntes de poemas y prosa poética.
Otro tema central del volumen, aunque arranca del mismo punto de partida, es la poesía; en concreto, cómo puede ayudarnos en estos tiempos. Riechmann explica, entre otros aspectos, que la poesía constituye una herramienta de exploración y de descubrimiento, que contribuye a desalienarnos, que aporta nuevas propuestas de sentido para la existencia humana y todo un aprendizaje fundamental alrededor del “arte de vivir”. A su vez, el libro recoge también un iluminador homenaje a Juan Gelman, trazando agudas reflexiones desde o acerca de la poesía del argentino.
En definitiva, se trata de una obra que pretende arrojar luz sobre cómo encarar las incertidumbres y abismos del presente buscando la pervivencia de la vida y de la dignidad.
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jueves, 19 de junio de 2014
viernes, 18 de abril de 2014
El siglo de la gran prueba

"La regla de vida que me doy a mí mismo: 1. aceptarse. 2. Hacerse cargo (asumir las responsabilidades que nos tocan). 3. Aumentar el cociente 'acciones autotélicas (que son fines en sí mismas)/ acciones instrumentales'. 4. Recibir lo que adviene como si fuera un regalo (porque lo es). 5. Estar ahí".
(Jorge Riechmann)
(Jorge Riechmann)
Vivir despiertos y conscientes no es una tarea nada fácil. Sin embargo, es la mejor manera de orientarnos hacia lo que los clásicos llamaban una "vida buena". No se trataría de buscar la perfección, sino de "evitar lo peor". No se trataría de lograr lo mejor ("lógica de maximización"), sino de contentarse con lo suficientemente bueno ("lógica de satisfacción"). Detenerse, desandar, desacostumbrar, dejar fluir, son actitudes que desactivan "la monstruosa rueda de la acumulación de capital".
Abrir los ojos y hacerse cargo, y pensar que, aunque ya no existan certezas absolutas, no debe resultarnos indiferente la cuestión de la verdad, la cuestión de lo real, dentro de la cual se encuentra la trascendente cuestión del otro y todas sus implicaciones morales. El hombre es un ser limitado, pero dentro de esta limitación hay suficiente espacio para elegir, para pelear, y hacerlo con esperanza pero sin autoengaño, con pensamiento activo e indagador y no desiderativo. Y en este proceso, y como somos seres de lenguaje, usar la poesía y la filosofía para decir "nuestra propia palabra" contra los secuestradores de la razón y los productores de contenidos de conciencia. La condición humana es trágica, se trata de vivir luchando para asumir al final una inapelable derrota, renunciando al "ethos postmoderno" que asume esa derrota y se regodea en ella sin haber empezado a luchar.
Jorge Riechmann es un hombre que da clases de filosofía y escribe poemas y que forma parte de ese colectivo de gente que jamás viajaría a Marte. Escribe para tratar de entender y así ayudarse a sí mismo y, de rebote, a los demás y jamás herviría un huevo duro de una vez, pudiendo usar esa energía para hervir cuatro. Aboga por una cultura que persiga la libertad, el amor y la poesía y no la mayor fotodepilación para el mayor número de personas. Lleva medio siglo tratando de aprender a leer, enseña aprendiendo y suele acompañar a sus alumnos hasta que ellos mismos formulan sus propias preguntas filosóficas. Proclama a Sísifo y albarón de Münchhausen como los santos patrones laicos de nuestra sociedad actual y es consciente de que, como ensayista y poeta, no regala felicidad a sus lectores, cosa que sí son capaces de hacer los novelistas. Le fascinan por igual los senos de las jóvenes y las manchas pardas en el dorso de las manos de las señoras y se autoconstruye día a día haciendo una labor más de bricolage que de ingeniería. No se aburre nunca, toma distancia de su preciosísimo ego e intenta siempre fracasar bien. Se le puede encontrar en algún café acogedor junto a una amplia ventana con vistas a la calle, sentado en una mesita de mármol con un cuaderno mientras garabatea aforismos y haikus.
Enviado Por: Andrés Hombrebueno
OTROS LIBROS DE ESTE AUTOR:
Necesitar, desear, vivir
El común de los mortales
Futuralgia (Poesía 1979-2000)
El socialismo puede llegar solo en bicicleta
Con los ojos abiertos
Anciano ya y nonato todavía
lunes, 13 de enero de 2014
«La sociedad se ha ido narcotizando durante decenios y ha vivido como si fueran tiempos de avance y progreso»
Entrevista a Jorge Riechmann
Esther Marín - domingo, 12 de enero de 2014
Foto: Eva Garrido
Con apenas trece años cogió pluma y papel y comenzó a escribir poesía. Ese fue el principio de una larga lista de publicaciones, obras y trabajos. Es ineludible preguntarle si uno nace o se hace escritor
En los años 70 no estaba solo, cuando yo empezaba a leer y escribir lo hacía con un grupo de amigos con los que compartía inquietudes.
A menudo en la adolescencia hay un tipo de necesidad de expresión que se puede canalizar por esa vía y además si uno persevera se da cuenta de que la escritura, además de exhibir ante los demás inquietudes y emociones, sirve para cosas más importantes: puede convertirse en una herramienta de indagación de las realidades para explorarnos a nosotros mismos, los vínculos que nos unen con los demás y los mundos en los que vivimos.
Suele ser muy decisivo en esas edades el encontrarnos con personas mayores que apoyen esa especie de vocación incipiente.
¿Ahora los jóvenes están inmersos en otras inquietudes o no tienen la oportunidad de mostrar el poeta que llevan dentro?
Sigue habiendo mucha gente que lee e intenta escribir a esas edades. Yo tengo trato con universitarios y hay varios que escriben. Hay mucha actividad en nuestro país y es raro ir a una ciudad o pueblo donde no haya un círculo poético, una revista o una colección local. Antes había más apoyos, pero en los últimos años se han venido abajo, aunque frente a otras artes que se resienten mucho más de cierto apoyo público tiene la buena fortuna de vivir más al margen de la mercantilización de la cultura para salir adelante; está más preparada para sobrellevar las épocas duras.
¿Qué busca con su poesía: remover conciencias, mostrar su indignación, dar un toque a los que están más arriba?
La poesía no tiene una función instrumental. Cuando deseamos un cambio y una transformación social enseguida miramos a la Educación y con eso nos lavamos las manos. Pensando en que intentaremos educar mejor a las generaciones venideras.
Parafraseando al gran pedadogo brasileño Paulo Freire: la Educación no transforma el mundo, pero puede ayudar a cambiar a las personas, que sí pueden ayudar a cambiarlo. Esto mismo puede aplicarse a la poesía: no cambia el mundo, pero puede participar en el cambio de las personas a través de la capacidad de apertura, de extrañamiento y de mirar con otros ojos las realidades que tenemos ante nosotros, las posibilidades de exploración lingüística.
La poesía puede contribuir a despertar, afinar y fortalecer esas capacidades humanas, algo muy importante en esta época de alienación generalizada.
Esta situación explica movimientos como el 15M. ¿Qué opina sobre esa lucha que para muchos es utópica?
Parece utópica a la gente que no se da cuenta del abismo delante del que estamos y avanzamos a toda velocidad. Una fantasía irresponsable es el pensar que este sistema organizado, tal y como está funcionando, puede seguir adelante mucho tiempo más. Movimientos como el 15M han sido de lo más esperanzador que ha ocurrido en la sociedad desde hace tiempo, a pesar de sus limitaciones. Uno de los lemas escritos en la Puerta del Sol en 2011 era: Dormiamos, pero hemos despertado. Eso es importantísimo, ya que estamos en una sociedad que ha ido adormeciéndose y narcotizándose durante decenios. Mientras el país ha ido degradándose y corrompiéndose en los últimos tres decenios, hemos ido haciéndonos más sumisos y acomodaticios, menos solidarios y descuidando dimensiones importantes de la existencia humana.
Al mismo tiempo la inmensa mayoría de la sociedad ha ido viviendo esos tiempos como si fueran de avance, progreso y enriquecimiento personal y colectivo. Algunos elementos de esa percepción son reales -la creación de un sistema de protección social mejor, servicios públicos razonables- pero hay mucho de engaño y autoengaño. Nos hemos dejado narcotizar, pero parece que ese despertar ha tocado solo a una parte de la sociedad relativamente pequeña y eso es extraordinariamente peligroso, porque aunque haya un deseo generalizado de volver a la etapa de prosperidad económica, las cosas no van a ir por ahí.
Tenemos por delante dificultades crecientes, no solo en los planos más visibles como el desempleo o el aumento de la pobreza, sino en otros más determinantes como los que tienen que ver con la crisis energética y la ecológico-social.
Diferencias sociales y económicas, pérdida de valores, sumisión... ¿Qué estamos dejando a las generaciones futuras?
Estamos avanzando hacia un abismo ecológico-social. A mi me impresionan mucho los aspectos de ruptura generacional que hay en todo esto, como las reformas del mercado de trabajo o las pensiones, porque son golpes que se asestan a las generaciones que vienen; están cercenando sus posibilidades de futuro.
Pero más me duele lo que se está haciendo con los recursos energéticos y naturales, con el estado de salud de los ecosistemas y la biosfera. Está sometida a una degradación impresionantemente rápida que nos lleva a dificultades muy severas.
Por ejemplo, el sistema agroalimentario tal y como lo tenemos montado depende del uso de cantidades importantes de fertilizantes sintéticos. Para su fabricación hacen falta grandes cantidades de fosfatos que son un recurso escaso y su cenit está tan cerca como en 2030. Sin olvidarnos del petróleo o de metales importantes para la estructura industrial. El físico italiano Ugo Bardi recoge muy bien esta situación en Los límites del crecimiento retomados, una publicación que acaba de ver la luz.
El siglo XXI va a ser un mundo malthusiano: recursos escasos en una biosfera limitada. En El siglo de la gran prueba -el libro que acabo de publicar-, indico que el gran reto es conseguir que ese mundo malthusiano no se convierta en un mundo hobbesiano, de guerra de todos contra todos. Necesitamos un cambio de rumbo rápido y radical.
Aquí se puede aplicar su argumento de la necesidad de aumentar nuestra conciencia de especie. ¿Qué puede hacer el ciudadano de a pie para cambiar una sociedad que cada día le gusta menos?
Ese concepto proviene de la toma de conciencia de la crisis civilizatoria en la cual nos encontramos desde los años 70 y sobre el cuál insistía mucho el palentino Francisco Fernández Buey. Quiere decir que más allá de esos grupos, familias o tribus de personas cercanas, deberíamos pensarnos como ciudadanos del planeta Tierra y miembros de una especie humana que se encuentra en una situación muy difícil.
La última entrevista que dio el poeta y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini antes de su asesinato se titulaba: Estamos todos en peligro. Lo veía igual que autores como los de Los límites del crecimiento, que hablaban de esos peligros que hoy se han intensificado. Es sorprendente el nivel de irresponsabilidad que hay en la sociedad, tanto por arriba como en otros niveles. Me impresiona la irresponsabilidad de las élites políticas y económicas con las que estamos funcionando. Nos hace falta mirar de frente las realidades -aunque sean duras y difíciles- y proponernos cambiar, pese a que no sea sencillo.
Hay cosas que uno puede hacer a escala individual -como el moverse en transporte público o caminar y reducir la huella ecológica personal consumiendo menos carne y pescado-, pero la mayor parte de la transformación no la podemos hacer como individuos aislados sino aunando fuerzas y organizándonos.
Decía Oscar Wilde que «el socialismos cuesta demasiadas tardes libres». La democracia cuesta demasiadas tardes libres y la acción colectiva cuesta muchas tardes libres; hay que estar dispuestos a echar mucho tiempo trabajando con los demás para cambiar esas situaciones difíciles.
Frente a las fuerzas organizadas del dinero y del poder militar tal como existen en nuestras sociedades, desde abajo lo único que podemos oponer es la fuerza de la organización. Puede ser desde una asociación, un sindicato o una organización que tenga un compromiso colectivo para salir adelante.
viernes, 3 de enero de 2014
La poética del francotirador/3
Adorno decía que, en política, lo que no es teología es comercio. A quienes nos negamos a olvidar la primera componente, los listos de este mundo nos llaman ingenuos.
Cuando yo tenía veinte años, leía a Nietzsche y a Michel Foucault y me reía del humanismo. Hoy, a punto de cumplir cincuenta, me río de mi inconsciencia de entonces –y me da miedo. (No digo que no valga la pena leer a Nietzsche y a Foucault.)
El principio del humanismo dice: ningún ser humano, en su vida compartida, es reemplazable.
El principio de la poesía reza: ninguna palabra, en su contexto de sentido, es sustituible.
El principio del abominable mundo político–económico donde vivimos dice: todo es mercancía (y toda mercancía es por definición reemplazable). Por eso la poesía, hoy, no puede esquivar la insurrección,
ni –en la preparación de ésta– la alianza con el humanismo.
EL SIGLO DE LA GRAN PRUEBA. Riechmann, Jorge
- ISBN-10(13) 978-84-15700-87-6
- Fecha de publicación 2013
- Número de páginas 166
jueves, 26 de diciembre de 2013
Narrativa para el fin de año
Descripción:
Novela.
Se trata simplemente de una novela sobre un tipo que va a la universidad y se convierte en un maestro. Pero es una de las cosas más fascinantes que jamás he encontrado." - Tom Hanks, Times
Impresiona el modo de contar de John Williams, su fuerza inusitada para los dramas minúsculos y para el recuento cotidiano de nuestras resignaciones y decepciones, y sorprende que Stoner, siendo la obra maestra que es, haya podido ser ignorada durante tanto tiempo. Enrique Vila-Matas. El País
"Stoner, es una obra maestra. Y punto." Rodrigo Fresán. ABC Cultural
Stoner se presenta como un canto a la dignidad de la vida, pese a sus miserias y a sus decepciones; como un himno a la belleza de los pequeños gestos; como una loa a los instantes de quietud y de paz.
Su lectura reconforta tanto que obligará a los hombres y mujeres a retomar las páginas del libro en cuanto se les presente la menor ocasión. No lo tengan a mano cuando cojan el coche, o se eternizarán en los semáforos… Ariadna G. García (Culturamas)
“Stoner de John Williams es algo más que una gran novela, es una novela perfecta, bien contada y muy bien escrita, de manera conmovedora, que quita el aliento." The New York Times Book Review
"El mejor libro que he leído en 2007 fue Stoner de John Williams. Es quizás el mejor libro que he leído en años." Stephen Elliott, The Believer
Algunas reseñas:
Sobre el autor:
Descripción:
Novela.
La extensa, pantanosa, cacofónica ciudad de Lagos, Nigeria, constituye el escenario de la historia de un adolescente imitador de Elvis llamado igual que su ídolo que espera abrirse camino fuera del gueto. Llena de matices, lírica y casi perfecta, esta es la extraordinaria historia de un hijo y su padre, y un examen de la Nigeria postcolonial, donde imperan los símbolos de la cultura estadounidense.
«El estilo intensamente visual de Abani y su sentido del humor convierten la desesperanza en esperanza.» —San Francisco Chronicle
«Extraordinario... Este libro funciona de forma magistral en dos sentidos. Como convincente y nada condescendiente reflejo de la vida en un suburbio pobre de Nigeria, y como visión tremendamente sincera de un mundo sesgado por la violencia fortuita, es maravilloso... Y a pesar de todos los horrores, también hay escenas tiernas en Graceland, y son mil veces mejores por no parecer sentimentales en absoluto... Encantador.» —THE NEW YORK TIMES BOOK REVIEW
Algunas reseñas:
Chris Abani nació en Nigeria. Con dieciséis años publicó su primera novela, a causa de la cual sufrió una dura persecución política. Se exilió en 1991 y desde entonces ha vivido en Inglaterra y Estados Unidos. Su libro Daphne’s Lot es una colección de poesía por la que le otorgaron en 2003 el premio Lannan Literary Fellowship. GRACELAND (Tenerife, 2013) es su primer libro que se edita en castellano. También consiguió el PEN USA West Freedom to Write Award y el Prince Claus Award. Abani vive y enseña en Los Ángeles.
Descripción:
Sin duda una de las obras más personales, abiertas, inclasificables e imprescindibles de toda la literatura contemporánea, está compuesto por más de medio millar de fragmentos que operan de una manera caleidoscópica, abriéndonos a un mundo en el que la sensibilidad y la lucidez se hermanan para mostrarnos un universo de una extraordinaria complejidad humana, todo bajo la sombra tutelar de una ciudad, Lisboa, que lejos de ser un simple escenario, parece prestarle su alma a este libro magistral y extraordinario. La presente edición, preparada, traducida y ordenada por Manuel Moya, recoge la visión completa de un libro que figura sin discusión entre los clásicos del siglo XX.
Edición y traducción de Manuel Moya
Sobre el autor:
Descripción:
Novela.
Tras una grave crisis, Luis decide aplicarse una terapia propia consistente en cuadricular su vida y desvincularse del resto de los seres humanos con el fin de mantenerse a salvo. Pero el destino es incontrolable y tozudo y, a pesar de sus esfuerzos por evitarlo, Luis se ve envuelto en una relación con una adolescente cajera de supermercado que le descubre cómo a veces la felicidad llega por los caminos más insospechados.
Mi vida con Potlach es el diario de un hombre que va cerrando puertas que la vida se empeña en volver a abrir.
“La novela de Inma Luna desenfunda los sentimientos del fondo del ropero, les da la vuelta, los limpia, los remienda, te viste de nuevo y te empuja a caminar”, Julio Castro, La República Cultural.
“A través de la mirada de Luis, Inma Luna realiza un irónico retrato de una sociedad marcada por las contradicciones”. Anna María Iglesia, Revista de Letras.
Inma Luna (Madrid, 1966) ha publicado los poemarios Existir no es otra cosa que estar fuera (L.U.P.I, 2012), NO ESTOY LIMPIA (Tenerife, 2011), EL CÍRCULO DE NEWTON (Tenerife, 2007), De ronda en ronda, antología itinerante de poetas españoles en México (Ediciones del Ermitaño –México- y Baile del Sol –Tenerife-, 2007) y Nada para cenar (LFC Ediciones, 2006). Ha participado así mismo en numerosas antologías poéticas [23 PANDORAS. POESÍA ALTERNATIVA ESPAÑOLA (Tenerife, 2009)] y de relatos [MUJERES CUENTISTAS. Antología de Relatos (Tenerife, 2009)], colabora además en medios de comunicación y revistas literarias.
Se estrena en solitario con LAS MUJERES NO TIENEN QUE MACHACAR CON AJOS SU CORAZÓN EN EL MORTERO (Tenerife, 2008 - 2ª edición, Tenerife, 2009 - 3ª edición, Tenerife, 2012) su primer volumen de relatos.
MI VIDA CON POTLACH (Tenerife, 2013) es su primera novela.
Mantiene los blogs:
De cerca nadie es normal http://inmalunatica. blogspot.com/
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Descripción:
Novela.
¿Hasta dónde estarías dispuesto a caer y dejar caer para que tus libros sean los más leídos, tus canciones las más escuchadas o tus cuadros los más admirados? ¿Qué harías si supieras de la existencia de una organización internacional que conoce el secreto para convertir en alimento los sentimientos de quienes les rodean y, de esta forma, crear obras de arte maravillosas? A través de estas páginas, hasta la fecha inéditas y ahora en tus manos, el escritor Mario Rojas nos descubre la cara oculta de un mundo que deslumbra a la misma velocidad y tiempo en que lo cubre todo de ceniza. Un relato que te atrapará a medida que vaya avanzando y en el que nada es lo que parece ni nadie es quien aparenta ser. Ni siquiera el propio protagonista de la historia.
“Él es uno de esos muchos escritores, que por suerte, para aquellos que viven por y para la literatura, no desisten en su empeño de dar motivos para refugiarse en la lectura”. El Mundo
“La notoriedad que alcanzó en Internet su personaje, Mario Rojas, le ha catapultado como novelista amateur con su obra Caídos del Suelo”. ABC
“Un libro que nace a través de una historia contada en internet. El escritor palmero le dio vida a un personaje que interactúa con los lectores”. Antena 3
“Internet se ha convertido en la herramienta con la que el periodista canario Ramón Betancor ha conseguido que su primera novela, “Caídos del Suelo”, sea leída en países como Estados Unidos o Rusia”. Radio Televisión Canaria.
“Totalmente recomendable” Desde un rincón del Sur.
Book tráiler:
Ramón Betancor (Santa Cruz de La Palma, 1972), se define a sí mismo como periodista para poder vivir y escritor para evitar la muerte. En los últimos dieciocho años ha trabajado para diferentes medios de comunicación y agencias de noticias, tanto de Canarias como de ámbito nacional e internacional. CAÍDOS DEL SUELO (Tenerife, 2013) es su primera novela.
Descripción:
Novela.
Septiembre de 2001. Alfredo tiene veintitrés años, un novio que le dobla la edad y al que apenas ve, un trabajo basura que odia y una familia a la que no soporta.
La noche en que Álex, su mejor amigo, desaparece sin dejar rastro, se siente obligado a intentar dar con él. Su búsqueda lo llevará a adentrarse en una realidad cada vez más violenta y peligrosa, hasta que su mundo amenace con derrumbarse con la misma saña que las Torres del 11-S. Un mundo obcecado en ser cangrejo y donde los titulares ya nos anunciaban, sin que lo supiéramos, cuánto habríamos retrocedido diez años después.
“Fernando J. López traza un retrato del tiempo presente, el de una sociedad gravemente herida por un pasado que no ha sabido asumir y por un futuro que es incapaz de construir”. Anna María Iglesia, Revista de Letras.
“Es inevitable leer la obra de Fernando J. López y no sentir la herida de la inmortalidad del cangrejo, el silencio del arpa becqueriano. La lectura de estas 186 páginas, oscuras en tono pero de lenguaje directo y ligero, nos asesta certeramente la cuchillada catártica (con 23 puñaladas exactas) que viene a rasgar el negro velo de nuestro horizonte sombrío para señalarnos en la herida un camino de luz, la voz poderosa que pronuncia el sanador «levántate y anda»”. Ana Parrilla, Menú para bibliófagos.
Book tráiler:
Fernando J. López (Barcelona, 1977) Novelista, dramaturgo y profesor de Literatura. Con diecinueve años publicó su primera novela, In(h)armónicos (Premio Joven & Brillante) y comenzó su andadura como autor teatral. Desde entonces ha estrenado y publicado obras como Tour de force, El sexo que sucede, Darwin dice o Cuando fuimos dos.
En 2010 fue tercer finalista del Premio Nadal con La edad de la ira (Espasa), un thriller acerca de la homofobia y el bullying en las aulas actuales. Su trayectoria como novelista ha continuado con Las vidas que inventamos (Espasa), una historia sobre las mentiras y secretos de un matrimonio y El reino de las Tres Lunas (Alfaguara), su primera novela infantil-juvenil.
LA INMORTALIDAD DEL CANGREJO (Tenerife, 2013), una obra en la que retrata con crudeza el ambiente social, sexual, económico y político de principios del siglo XXI, es su última novela.
Descripción:
Ensayo.
Mercantilizarlo todo para valorizar el valor –y de camino destruir la naturaleza y la sociedad: ¿puede existir una forma de funcionamiento más insensata? Y sin embargo ésa es la ley que rige el desarrollo de la economía que padecemos, y la mayoría de la gente, con dosis variables de resignación y desesperanza, todavía parece aceptarlo. No faltan razones para pensar en los decenios que tenemos por delante como el Siglo de la Gran Prueba –la mayor a la que se ha enfrentado la humanidad en sus aproximadamente doscientos mil años de existencia. Entre las herramientas que cabe echar a la mochila o la alforja, a la hora de emprender ese aventurado viaje, la poesía, el pensamiento y las artes pueden ofrecer recursos de gran interés.
Entrevista a Jorge Riechmann:
Jorge Riechmann nació en Madrid en 1962. Se gana la vida con la docencia y la investigación, entre la tarea universitaria, la actividad con los movimientos sociales (ecologismo, movimiento sindical) y su trabajo de escritor. Es poeta, ensayista y traductor literario. En el año 2000 ganó el Premio Stendhal de traducción por su versión de Indagación de la base y de la cima de René Char, una de sus pasiones poéticas más constantes; también ha recibido varios premios de poesía, comenzando por el premio Hiperión 1987 por Cántico de la erosión. Ha colaborado en varios libros conjuntos con el profesor Francisco Fernández Buey, uno de los pensadores más lúcidos e intensos de la izquierda española. En esta editorial ha editado ANCIANO YA Y NONATO TODAVÍA (Tenerife, 2004), CON LOS OJOS ABIERTOS (Tenerife, 2007) y EL SIGLO DE LA GRAN PRUEBA (Tenerife, 2013). Participa en la antología ONCE POETAS CRÍTICOS EN LA POESÍA ESPAÑOLA RECIENTE (Tenerife, 2007).
Descripción:
Novela.
“Así. Llegué. ¡Sí, llegué! Volví a esta ciudad. El enorme cajón de sastre, fango y olivares, una maravilla de polvo, noches en la dejadez de la terraza del hotel Iliria, metales pesados en el aire, excrementos y pinos, los gatos y las escamas resbalosas de los peces en el dique grasiento y el mar tensado hasta noviembre, cuando comienzan a soplar los vientos.”
Con estas palabras, en verano de 200X, Ruzinava vuelve al pueblo costero y empieza la aventura de Adiós, vaquero, de Olja Savičević Ivančević: que el lector tire de las riendas, se acomode en la silla de montar, se coloque el sombrero sobre la frente, sea cool y digno porque acaba de adentrarse en una novela que entra en la leyenda.
Adiós, vaquero es una novela sobre la intolerancia y la violencia, sobre los otros y los diferentes —en este caso Danijel, el hermano de Ruzinava—, sobre los Hermanos Iroqueses, sobre las relaciones en una familia de la que quedaron la madre y dos hermanas, sobre una generación que se desintegra, el capitoste local de la transición Vrdovđek, los falsos héroes Ned Montgomery y Ángel con su armónica… sin lugar a dudas, estamos en el corazón de un western: tenemos la investigación de una muerte, un caballo de hierro en plena carrera, una carta misteriosa, correos electrónicos, la escritora señora 0, porno casero...
La narración pasa por fragmentos poéticos con la densidad del uranio y el aroma del cannabis, da saltos en el tiempo y el espacio y culmina en un desenlace completo de tiroteo y viaje.
Olja Savičević Nació en Split (Croacia) en 1974, donde vive en la actualidad. Escribe poesía, prosa y artículos periodísticos. Su poemario Kucna pravila fue premio Kiklop al mejor libro de poesía del 2010. Su libro de relatos Nasmijati psa ha sido traducido a varios idiomas. Algunas de esos relatos han sido trasladados al cine. Su novela Adio kauboju (Adiós, vaquero), publicada en 2010, fue ganadora de los premios T-Portal A, a la mejor novela del año, y el Jure Kastelan. Ha sido traducida al alemán, esloveno y al inglés.
Descripción:
Novela.
La novela narra la historia de dos compañeros de trabajo, Lara y Teo, que se citan a las puertas del edificio de la empresa para la que trabajan a contarse cuentos y a fumar. Lara termina por enamorarse de Teo, y para ella las historias que cuenta a Teo son una manera de ganárselo, de conquistarlo; de Teo poco sabemos, salvo los pensamientos y reflexiones inconexos y peregrinos que salpican la novela, puesto que es Lara quien nos cuenta la historia en primera persona, la historia de la evolución de sus cuentos y de su amor por Teo. Hay también una segunda novela en la novela, que se van contando Lara y Teo por entregas, y que tiene como protagonistas a un niño y a un hombre en medio de una guerra de religión.
La novela intenta ser una reflexión sobre la naturaleza del amor y de la creación literaria y los numerosos puntos en común que les unen. También, sobre el clima de crispación político-religiosa que vive el mundo de nuestros días.
Raquel Morán Sernández nació en Asturias, España, el 27 de marzo de 1969. Cursó estudios de Geografía e Historia. Dos años después se marchó a estudiar a Londres, en Inglaterra, y ha terminado convirtiendo este país en su residencia permanente. En la actualidad, trabaja como profesora de francés y español en un Instituto de Secundaria en Londres, y reside en Ilford, Essex, con su marido y sus dos hijas. APOLO Y LOS CENTAUROS, Editorial Trafford, 2007, fue su primer libro publicado. También ha colaborado escribiendo reseñas y relatos para diversas revistas literarias. Ha publicado un relato corto, CAMBIO DE SENTIDO EN LA AUTOPISTA, en el libro de relatos EL AHORCADO Y OTROS CUENTOS FANTÁSTICOS, Ediciones Rubeo, 2010. Ha publicado en 2011 con su propio sello editorial, LittleAsturias Publishing Ltd., un libro sobre música indie en Manchester titulado MANCUNIANS AND MUSIC: TALES OF THE UNDERGROUND, THE INTERNET AND THE MANCHESTER MUSIC SCENE, 1998-2011. El libro se vende en Amazon. Se la puede contactar en su blog http://littleasturias. blogspot.co.uk
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