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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Hola fondo sur


Hola fondo sur. Daniel Ortiz Peñate. Editorial Baile del Sol. 334 pp. 18 €.


I. El alma de todo lo que queda atrás

En un vagón de tren o en un bus cualquiera. 
Se va expandiendo el aire respirado por todo el habitáculo. El muchacho rondará los veintiséis. Viaja solo y escribe un diario en inglés. No ha visto tanto aún pero su actitud de viajero estepario y billetera zona euro levantan suspicacias. Es un burguesito que juega a ser una suerte trasnochada y cobarde de Burroughs. 
Enciende un pitillo y se vanagloria de reojo en el cristal de la ventanilla oscurecida. Se siente cool. Confía en conquistar a su regreso los mejores oídos con su plática de bares y aguardiente. Saca el pasaporte, sonríe y levanta la vista, orgulloso de los sellos que alberga entre sus hojas. Enciende otro cigarrillo e intenta pensar en alguna ella que lo pueda hacer sufrir y completar así su estúpida leyenda de solitario corajinoso.
Recuerden los ingredientes: pitillera, MasterCard, pasaporte con sellos, petaca, un billete de tren y un amor perdido. El resultado: un perfecto imbécil con ínfulas de outsidercillo regocijado en su dolor. Así es un poco nuestro becario, así, pero no del todo así.  

Roberto Castelli, en un despacho de la DPHU, Ginebra.

Toda esta formación para convertirme en un burócrata color gris Europa, ésa es mi historia, la de un camaleón paduano que ve naufragar sus sueños libertarios en la nómina de un banco neutral a fin de mes. Un mero espectro residual si recuerdo mi época melenuda en Pretoria, en precario, trabajando for free para un obtuso que hacía de embajador de mi país en África del Sur. Sí, un obtuso (rijámonos por la economía epitética) cuando me recibió en su despacho y me espetó “Si taglia i capelli e poi torna da me“. No me corté un pelo y jamás volví a hablar con él. Toda mi estancia en la embajada italiana transcurrió bajo el ala de laprima consigliere, Concietta Tozzi, una napolitana, narcoléptica y algo alcohólica que a fin de cuentas fue mi único apoyo emocional dentro de aquel nido de mambas. 
Concietta se reputaba como la mejor anfitriona de la diplomacia europea de Pretoria, sus cenas de gala, sus cócteles eran insuperables y no escatimada en excusas para celebrarlos. Mi llegada fue toda una apoteosis, imagínense, un pipiolo provincial que de pronto se ve agasajado en una cena de bienvenida ante toda la crèmede la vieja Europa. Embajadores, encargados de negocios, consejeros comerciales, empresarios expatriados de la Fiat, de la Pirelli, corresponsales de la RAI y del Corriere, delegados del PNUD, a cual más tomado, a cual más ávido, a cual más colorado por los chianti y spumanti que se extendieron hasta bien entrada la noche. 
Y allí estaba Tirzo, Concietta lo había conocido en una reunión de consejeros de cooperación, antes de quedarse dormida en el hombro del finés, seguro. Decía que los representantes españoles se avergonzaban de ir a esos encuentros, que no tenían nada que ofrecer. Por eso mandaban al becario. Tirzo le dio pena, allí tan joven, tan fuera de lugar, así que, dado que coincidíamos en edad, le mandó una invitación. 
Me habló en italiano -Tirzo, piaccere- con un forzado acento lombardo que, combinado con un castellano insular, lo convertía en una molesta delicia. Amore odio dal inizio. Era mi fiesta, mi triunfo, mi arribo extático en Sudáfrica. Lo ignoré, lo traté con cierto desdén. De soslayo, recuerdo que lo invité a una fiesta al día siguiente y allí apareció por mi apartamento, un trilocale lleno de gays y lesbianas. Él, con su camisa nueva de raso índigo, no tardó en convertirse en blanco (target) de toda la mariconería presente. Fuimos a bailar a un tugurio de ambiente en el centro, no se divirtió y se despidió pronto con alguna excusa que el volumen de la música me impidió captar.
Esos fueron mis días de victorioso ególatra en la ciudad, triunfos que a poco rascar, devienen en la más absoluta irrealidad, y de eso me di cuenta cuando Melt y Lina, mis compañeros de piso, me dejaron tirado en la madrugada de una fiesta house a las afueras de Soweto y tuve que regresar a Pretoria haciendo dedo, exponiéndome en primera persona a aquella maldad inexistente que los afrikaners se empecinaban en radicar bajo la piel negra de la noche. 
A los pocos días partí para Ciudad del Cabo con unos becarios de la Camera di Commercio que precisamente había conocido en el banqueta de Concietta. Sin consultarme, optaron por instalarse en un hotelazo de la costa. Alquilaron unas tablas de surf -paletos del Lago di Garda- y entre loas y vituperios a favor de Umberto Bossi no dejaron de hacer el ridículo en el agua hasta que una alerta de escualos los plantó en dique seco, y por lo demás no volvieron a mover el culo de los bares trendy del Water Front. 
De regreso en Pretoria sentí un asqueroso regusto a fracaso en el alma. No era capaz de encontrar al Roberto de vida fácil que, entre banderas multicolores, jugaba al pacifismo por los pasillos de la Uni de Bologna, el que encaraba a los carabinieri en las manis de Génova, el que se autoamaba con una foto de Ibarruri cuando joven. Sí, había estudiado ciencias políticas, especializadas en los frentes populares, había escrito artículos en revistas, en Internet, me creía un activista medular, sin lugar a dudas, y allí, en lugar de hallar la realización de mis dogmas, encontré a una eflúvica clase expatriada que me extenuó hasta querer vomitar mi nacionalidad por el retrete. y mírenme ustedes aquí, ahora, justificando las dietas de mi jefe: cenas benéficas en Yakarta, simposios en Addis, azafatas de congreso en Colombo e cosi via…     

lunes, 30 de julio de 2012

Hola fondo sur, el viaje contagioso


dp11Dentro de la colección de viajes “Dando Pata”, de la Editorial Baile de Sol, se ha publicado recientemente Hola fondo sur, de Daniel Ortiz Peñate. El libro recoge el periplo novelado de Andy Tirzo, alter ego del autor, en un largo y esclarecedor viaje por diferentes países sudamericanos.
Con un manejo extraordianario de la narración,Ortiz nos permite acompañar a su joven y dudoso héroe por los paisajes que van marcando su visión del mundo. A su paso, personajes de todo tipo le orientan y desorientan del modo más humano y visceral.
Para quienes lo lean, este libro supondrá, sin duda, un revulsivo, un replanteamiento vital sobre la necesidad de explorar, de arriesgar, de conocer, de saltar del sillón y coger la mochila –aunque sólo lo hagamos de manera simbólica- para lanzarnos a la vida como quien no tiene nada que perder.
Hola fondo sur es una novela de viajes sí, pero además encierra toda una filosofía sobre el conocimiento de uno mismo y de los demás, es un tratado de compresión y respeto hacia quienes viven de forma diferente y también un reconocimiento, alejado de la falsa modestia, de nuestras propias dudas y los miedos que nos aquejan.
Un relato apasionado, a ratos emocionante y a ratos melancólico, nos descubre la verdadera esencia del viaje, así las experiencias de Andy Tirzo son las experiencias de quien está dispuesto a buscarse y, lo que requiere aún más valor, a encontrarse.

domingo, 1 de julio de 2012

“Hola Fondo Sur”, de Daniel Ortiz Peñate

Por  | Destacados | 29.06.12
Hola Fondo Sur. Daniel Ortiz Peñate
Editorial Baile del Sol (Tegueste, Tenerife, 2012)
Daniel Ortiz Peñate (Gran Canaria, 1975) es editor de Ediciones Escalera, un sello editorial que lleva ya varios años rescatando pequeñas joyas, entre otras, de la generación beat (imprescindible, por ejemplo, la edición de Tristessa, de Kerouac). Esta admiración por aquel mítico grupo de escritores al margen de los convencionalismos, inconformistas que convirtieron el viaje, como expresión máxima de la búsqueda, en todo un género literario, se refleja, como no podía ser de otra forma, en esta su tercera novela,Hola Fondo Sur. Concebida como la crónica de un viaje, en este caso en torno a Sudamérica, para acabar llegando al centro, la novela de Daniel Ortiz no se limita a ser una crónica de paisajes o anécdotas, sino que, del mismo modo que sus referentes norteamericanos, el viaje alcanza un sentido trascendental, como manera de vivir y de escribir.
Escapado de una mala experiencia amorosa y vital en Sudáfrica, Tirzo, el protagonista (traslación, como se aprecia, del propio Ortiz), se traslada al Cono Sur sin una idea muy clara, más que unos vagos referentes, de adónde quiere ir ni en realidad qué ha ido a hacer en aquel subcontinente. Un verdadero mundo que pronto descubre plagado de tipos humanos y paisajes insólitos para él. Sólo acierta a saber que está viajando en busca de algo que, como le hace notar uno de los personajes con los que se encuentra, sabrá lo que es cuando lo haya encontrado. Y así, casi en constante movimiento, expelido de un lugar a otro, va trazando una gran curva en torno a Sudamérica y en torno a sí mismo, hasta que se encuentra preparado para lanzarse hacia el centro, para adentrarse en la espesura.
Por el camino le suceden anécdotas, como no podía ser de otra forma, pero estas siempre han sido y siempre fueron lo de menos en los vagabundeos beat. Acaso, y porque estos son otros tiempos más burdos, en que se atiende más al incidente que al hecho, a la historieta que a la historia, en su recorrido Tirzo, el protagonista, se ve rozado por una difusa trama de espionaje. Pero al fin, como se ha dicho, esto carece de importancia. Lo esencial es el viaje.
Un viaje magníficamente narrado, con un estilo que pretende ser propio y único en todo momento, porque, como también descubrieron los beat, la escritura ha de ser también, y siempre, un viaje continuo, un escapar de lo cómodo, un “intentar descubrir”. A fuerza de este genuino estilo, Daniel Ortiz va, poco a poco, ganándose la atención y la complicidad del lector, que acaba viéndose concernido es ese viaje hacia alguna parte. Y ello es gracias, insisto, a la sinceridad y la verdad con que el autor se vuelca en su novela.
Así, nos identificamos con Tirzo cuando define su vagar como “un asunto iniciático para reinventar mis relaciones con el mundo, con la gente, conmigo mismo…”. El viaje en Hola Fondo Sur, igual que en los escritores beat, es una reformulación de ese ancestral mito del morir y volver a nacer, limpio por completo y congraciado con uno mismo. Descubrir entretanto que “somos inmortales, al menos por un tiempo”, o que “la gracia del sur está en llegar, no en quedarse”, o que “no tengo prisa por llegar a ningún sitio, sólo el deber de disfrutar la travesía”. Frases rotundas y auténticas que inevitablemente nos tocan dentro.
A lo largo del camino (en el que se incluyen observaciones y pensamientos de otros personajes que asisten al vagar de Tirzo) surgen dudas, como no podía ser de otra forma, sobre el sentido último de estar haciendo tantos kilómetros. “No tiene nada de heroico mi viaje, menos de legendario”. En la ruta, se abandonan varias ideas preconcebidas: “No buscaba realizarse como ser humano, había descubierto que bastaba el trayecto”. Prueba de la sinceridad del autor es que no pretende, en último caso, darle a su viaje ningún barniz literario, descubriendo incluso, a mitad de periplo, su incompatibilidad con el oficio de escritor: “Demasiada exposición a la maldad ajena, falta de creatividad para narrar algo que no me concierne o indisciplina para emprender lecturas sistemáticas; vehículos imprescindibles si quieres aprender el cómo. En suma, un pudor atroz”. Así, podría decirse que la literatura (que hay a espuertas) en este Hola Fondo Sur surge de la forma más cercana a lo espontáneo, sin imposturas de escritor viajero y engolado.
Un libro, en resumen, magnífico que recupera en gran parte esa ingenuidad y esa magia de los escritoresbeat, vagabundos que perdieron en su día la pelea contra lo práctico y el viaje organizado.
Miguel Baquero
El mundo es oblongo

lunes, 28 de mayo de 2012

UN ESCALERO BAILANDO AL SOL


La Editorial Baile del Sol publica HOLA FONDO SUR, Daniel Ortiz Peñate. Una road novel clave para comprender la fascinación por los libros que publicamos en Ediciones Escalera

La publicación coincide con el vigésimo aniversario de Baile del Sol y con el cuarto año de maridaje con Escalera en la Feria del Libro de Madrid (caseta 286)


FICHA DEL LIBRO

Editorial Baile del Sol
Título: Hola Fondo Sur
Autor: Daniel Ortiz Peñate
ISBN: 978-8415019-99-2
Fecha: mayo de 2012
Número de páginas: 337
Colección: Dando Pata (nº11)
Tema: Novela/narrativa de viajes
Diseño de cubiertas: Ramón Buzón
Distribución: Mahidisa, Liteca, Gaia Llibres, Ícaro, Elkar Banaketa, Mares de libros, Terrier, Besai

SINOPSIS

Año 2003. Tras romper definitivamente con Silvina y acabar su contrato en una agencia de cooperación en Sudáfrica, Andy Tirzo, becario de 27 años, siente que nada le ata ya a ningún lugar y decide emprender un viaje anárquico por Sudamérica, un periplo de más de 12.000 kilómetros por Brasil, Paraguay, Perú, Chile, Argentina, Uruguay y Colombia; una búsqueda incierta que terminará por cambiar su vida para siempre gracias al camino y las gentes que por él pululan. En su deriva Andy visitará muchos de los paisajes míticos de su joven imaginario forjado entre lecturas nocturnas y documentales de la 2, lugares como La Higuera, la aldea de Bolivia donde mataron a Ernesto Guevara; las alturas del Machu Picchu; los desiertos chilenos; la Cordillera; la estepa argentina y su fondo sur: Ushuaia, para ser engullido por una espiral de emociones llamada Buenos Aires, antes de poder escapar de nuevo hacia el norte y, con suerte, vislumbrar su futuro mientras remonta el Amazonas hasta Colombia.
Al paso le saldrán personajes con existencias y acentos diversos, historias submundiales, como la de un agente del Mossad con aire de perdedor, una taxista paraguaya que sobrevive en la jungla de Buenos Aires, un fontanero australiano adicto al porno casero, un argentino deportado de Ibiza, una azafata chilena de la que se enamorará platónicamente, prostitutas, fantoches, y la vaga silueta de un chamán en las fuentes de un poderoso río al final de todo.
Entre conciertos de rock, poetas guía, sustancias, investiduras presidenciales, y con la foto de las Azores de fondo, el subconsciente del viajero se va liberando de etiquetas en pos de una libertad engañosa, ignorando aún su dependencia vitalicia de los autobuses que se marchan rumbo al sur, en suma, un esclavo de la búsqueda.
Una novela capaz de herir la sensibilidad de aquellos seres hipotecados a sus rutinas, una historia que podría arrastrarte a despertar un día a bordo de un avión o un bus mientras te preguntas: ¿Qué coño estoy haciendo?

EL AUTOR

Daniel Ortiz Peñate (Gran Canaria, 1975). Licenciado en Derecho, vivió en los años noventa en el Colegio Mayor San Juan Evangelista, donde se aficionó al jazz y al flamenco. Allí descubrió a los autores de la Generación Beat, a quienes estudió y rastreó durante quince años hasta fundar en 2007 junto a Talía Luis Casado el sello Escalera. Su trabajo como traductor comprende obras como Satori en París, Pic y Tristessa, de Jack Kerouac; Blade Runner: una película, de William S. Burroughs; La habitación, de Hubert Selby Jr.; Go (cotraducción con José C. Ortiz García) y The Horn, de John Clellon Holmes.

Antes de establecerse en el madrileño barrio de Lavapiés vivió en Wisconsin, Augsburg, Milán, Ciudad de Guatemala, Pretoria, Chipre y Budapest. En 2003 abandonó Sudáfrica para viajar en solitario durante seis meses por toda Sudamérica, aventura a la que seguirían cuatro meses en India y por todo el sur de África, continente al que se ha vuelto adicto. 
Ha publicado Suceso en un zoo ilógico (Premio de Relato Corto de CajaCanarias, 2003), las novelas Servilletas Desdobladas (Idea, 2006) y La hija de la Mula (Idea, 2007), además del libro de viajes Al Margen junto a Talía Luis Casado (2008). 
Actualmente trabaja en un libro sobre el Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, un recorrido por los más de cuarenta años de vida de este histórico templo musical y de pensamiento.



http://escaletra.blogspot.com.es/2012/05/un-escalero-bailando-al-sol.html

domingo, 27 de mayo de 2012

FERIA DEL LIBRO DE MADRID - DOMINGO 27 - CASETA 286

DOMINGO 27:

De 12.00 h a 14.00 h.
Alberto García Teresa (Oxígeno en lata)



De 12.00 h a 14.00 h.
Daniel Ortiz (Hola Fondo Sur)




De 18.00 a 19.30 h.
Juan Enrique Soto (El silencio entre las palabras)