jueves, 28 de octubre de 2010

Presentación de "Los orígenes de la radiofusión en Canarias. Radio Club de Tenerife"



2 de noviembre de 2010, a las 19:30 horas, en la sede de Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (C/. San Agustín, nº 23, La Laguna), dentro del programa de actividades organizado en el I Congreso de Historia del Periodismo Canario, presentación del libro Los orígenes de la radiodifusión en Canarias. «Radio Club Tenerife», 1934-1934, del profesor Julio Antonio Yanes Mesa, a cargo de los periodistas José Antonio Pardellas y Carmelo Rivero, ambos, Premios Canarias de Comunicación.

viernes, 22 de octubre de 2010

ALFABETO DE CICATRICES. ANA PÉREZ CAÑAMARES

Ana Fides – Madamoiselle Joue Avec Son Revolver

Contar la propia vida es muy difícil, hacerlo queriendo acompañarse del exacto alfabeto con el que tiene que escribirse la poesía lo es aún más.
La poesía y sus palabras no forman parte de ese diccionario que tanto se vende en las grandes superficies, aunque sería mejor delimitar mis palabras diciendo que no lo es en este libro que acabo de terminar de leer. Alfabeto de cicatrices, es un libro en el que la autora, Ana Pérez Cañanamares, nos enseña la importancia de crear un idioma propio, la necesidad de otorgarle a cada letra el valor necesario para que al acabar de leer al lector le salgan las cuentas.
Siempre disfruto con el volumen con el que crea sus imágenes, con esos cardenales que dejan sus metáforas en la carne interior. Sus palabras son duras, pero justas, deja huella siempre y eso es tanto en cualquier libro. Tal vez por eso cada vez que me propone un viaje nunca gasto pereza y compro mi billete hacia cualquier lugar o estancia que ella proponga.
En este libro llama la atención como reclama a voz en grito su individualidad:
"Mi vida no es un comentario de la tuya.
Nada de lo que hago es un ejemplo
una nota a pie de página de tu libro" Y como adora ser "perseguida" por la palabra, aunque deje muy claro que cualquier idioma debe ser frecuentado únicamente por personas que saben estar solas cuando llega el momento de darle utilidad a ese material, siempre inflamable" que son las palabras.
Ella come de todos los platos, come con las manos si la imagen lo requiere y llega hasta la soledad y mira y remira los restos que van a pervivir porque sabe que lo que resista sobre nuestros ojos, sobre nuestra memoria, sobre nuestros dedos es lo único que hay que contar, que eso es la poesía.
Se trata de un libro duro, como todos los de la autora, pero no se trata de una dureza impuesta sino de la natural dureza que supone vivir cada día , incluso si nos toca convivir con la felicidad. Ella sabe muy bien lo que ve y deja claro que la imaginación es una manera perfecta de atrapar la realidad, la propia y la ajena:
"Tu pones la comida
para los gatos callejeros;
pero no sabes si son las ratas
las que dejan el plato vacío" Otra de las cosas más impresionantes de este poemario es esa duda permanente sobre el verdadero final del poema. Esa conciencia de la imperfección que rellana el cuerpo de cada poeta queda expuesta con una humildad que sobrecoge:
"Por culpa de palabras mal usadas
a mi corazón lo cruza
un alfabeto de cicatrices" Podría decir muchas más cosas, pero me temo que ya he hablado más de la cuenta. Sé que los que os acerquéis hasta él acabaréis encantados y sentiréis, como yo, la fuerza de la vida en cada una de sus palaras. Os dejo un par de poemas para que os anime a ir en su busca. Hacedme caso, es uno de los Imprescindibles.

Seguridad Social
Frente a las charlas siniestras
de las salas de espera siempre
levanto un libro como una muralla.
Pero hoy de repente el olor del acero
la intuición de lo frío y punzante.
La certeza de lo inútil en perseguir
la enfermedad, que conoce todos
los recovecos donde esconderse.
La anciana a mi lado ha roto a llorar.
"No llore, mujer", le digo, "¿Qué le pasa?"
"Nada", contesta ella, encogiéndose.
Y se queda sin saber cuánto le agradezco
que calle y no me cuente.
Porque no llevo kleenex en el bolso
y estoy tan cansada que la enfermedad
me parece una tregua deseable.
Así morimos, así nos matan.

En el avión
El hombre avanza por el pasillo
se sienta entre la ventanilla y yo
mira un momento hacia fuera
y luego baja la persiana.
Es de esa gente que se conoce
las nubes de memoria.

http://mademoisellejoue.blogspot.com/2010/06/alfabeto-de-cicatrices.html

Entrevista al poeta Alberto García Teresa


"La resistencia está cimentada en los actos cotidianos"

Alberto García-Teresa, joven poeta (Madrid, 1980), filólogo, colaborador de DIAGONAL y activista cultural, denuncia con su segundo poemario, Oxígeno en lata (Baile del Sol), la cosificación del ser humano convertido en consumidor sin sangre ni saliva. Con él hablamos de su poesía.

Mª Ángeles Maeso/DIAGONAL
Jueves 21 de octubre de 2010.  Número 135

AGT
"Considero que la clave radica en la forma de observar la realidad"
Los poemas de tu anterior libro, Hay que comerse el mundo a dentelladas, expresaban lo arraigada que está en nuestro tiempo la servidumbre, así como la incapacidad para imaginar un mundo mejor. ¿Oxígeno en lata es una vuelta de tuerca más para señalar la tiranía de un presente que no precisa dictadores con nombre?
Resulta abrumador qué bien se ha ido adaptando el capitalismo para que el sistema se mantenga, como con la aparente dispersión del poder (ya no hay patrones, sólo accionistas, y los directivos de las empresas son también trabajadores; las acciones imperialistas ahora las ordena la ONU; nuestras decisiones las rige la publicidad, etc.). Sus métodos se han perfeccionado, pero el Poder sigue anclado de una manera vertical en quienes manejan el flujo de capitales y poseen los medios de producción.
¿Es el supermercado un tanatorio, como dice una de tus metáforas de Oxígeno en lata?
Si tenemos en cuenta lo que simboliza, dentro del capitalismo de consumo, el supermercado, máximo icono del sistema (práctica suprema del consumismo, con todo perfectamente diseñado para hacer creer que es nuestra libertad la que decide, todo idealmente limpio, ordenado e iluminado, a nuestra disposición con el precio más barato, completamente despersonalizado, todos tan homogéneamente diferentes empujando los carritos), se comprende que así es: por la productividad, para llegar a ellos y mantenerlos, se asesinan, mediante balas, prisión, enfermedades o hambre, personas en países empobrecidos, se arrasa la naturaleza, se precariza la vida de trabajadores/as en regiones industrializadas, y, finalmente, se produce la muerte intelectual de los/as consumidores/as. El supermercado es la última fase de un proceso brutal generador de sufrimiento y muerte sin escrúpulos en busca del máximo beneficio económico.
El poema que abre el libro señalas las elecciones que realizamos para ver o negar la realidad. ¿Una poética de la conciencia crítica arranca de esa toma de postura para decidir qué queremos ver?
Considero que la clave radica en la forma de observar la realidad, que pienso que es uno de los principios de la percepción poética. Una postura crítica parte de cuestionar lo que estamos viendo; preguntarse qué hay debajo de la superficie y por qué se producen esas imágenes. Este sistema funciona gracias a la amnesia y a la invisibilización. Un buen ejemplo son los poblados chabolistas de Madrid: se levantan taludes de tierra para que se no vean desde la carretera, y problema resuelto.
Entre el mirar del consumido y el del consumidor hay un abismo, hecho, sin embargo, en palabras tuyas, de unos centímetros de noche. ¿Es tan estrecha la frontera entre el cemento y el adobe?
Un sistema que necesita producir mucha miseria para generar un poco de riqueza crea por definición abismos, y tiende además a lanzarlos a la periferia (en un sentido amplio), pero funciona también gracias a la estigmatización de la pobreza y de la conciencia obrera (todos/as prefieren ser considerados/as “clase media”). Sin embargo, el número de personas pobres dentro de los países empobrecidos aumenta sin cesar. La actual crisis económica parecía que iba a propiciar una nueva toma de conciencia, pero se está esquivando maravillosamente.
Oxígeno en lata es el resultado de una indagación, la del poeta urbano que busca un ciudadano y encuentra un votante o un espectador. La de quien ya ha visto su cuerpo tasado y suficientemente anestesiado para la producción y no tira la toalla. ¿Hay que seguir entre los tubos de escape buscando la belleza?
La resistencia está cimentada en los actos cotidianos. Nuestra rutina consiste en perpetuar una muerte en vida (“ese absurdo acuerdo / por el que renuncias a la vida / para poder tratar de seguir viviendo”, que digo) que nos devora y nos deshumaniza. Yo relaciono esa belleza con lo vital, con la alegría (principios para mí de esa sociedad justa, digna y autogestionada por la que se está peleando), y expresiones de ello permanecen y bullen ahí, aunque escondidas. Depende, nuevamente, de cómo posemos la mirada para encontrarlas. Nos insuflará ánimos y razones por las que seguir caminando contracorriente y lograr que se pongan en primer plano.
Un economista no sabe qué hacer con un arco iris./ No entiende el aleteo de una abeja, por qué trinan escandalosamente las gaviotas,/ qué guarda una camada en su madriguera. Antonio Machado nos enseñó que “Todo necio confunde valor y precio”, ¿pero es necedad lo que preside la conducta del economista que nos dirige y que denuncias en tu poema?
Desde luego que no. Pero es la única lógica que permite que se sostenga esta maquinaria que busca sólo la utilidad y la rentabilidad de todo lo que nos rodea, y desprecia lo que no es productivo para él. En su dinámica, muchos/as se encierran sin cuestionarse qué papel están jugando dentro de la cadena, y eso afecta a su modo de percibir y vivir la realidad.
¿Qué nombres o títulos de libros han conformado tu poesía?
A grandes rasgos, pensadores/as como Chomsky, Bauman, Mike Davis, Bookchin, Jorge Riechmann, Ursula K. Le Guin (la mejor síntesis de taoísmo y anarquismo); la corriente de la poesía social española de los ’50 y ’60, y la latinoamericana (la más potente); los/as surrealistas; poetas que exploran las posibilidades de la imagen y la metáfora para enunciar nuestra realidad; creadores/as de otras tradiciones como Erich Freid, Claes Andersson, Günter Eich, Lêdo Ivo...
Por otro lado, en las últimas décadas se ha recuperado el papel combativo de la poesía en nuestro Estado; se están poniendo de manifiesto prácticas poéticas de conciencia crítica, abiertamente anticapitalistas, y ese trabajo nos retroalimenta.
D: ¿Cómo valoras tu labor como coordinador de las lecturas públicas de poesía en la librería Traficantes de Sueños de Madrid? R: Muy positivamente. Creo que está sirviendo para sacar a la luz esas voces que apuestan por una poesía que no cede a la hipnosis y permitir su interacción. La cuarta temporada del ciclo está sirviendo para demostrar que existen múltiples senderos que se pueden explorar desde una postura crítica.

OBRAS DE ALBERTO Gª TERESA
 ’Las increíbles y suburbanas aventuras de la Brigada Poética’ [plaquette] (Umbrales, 2008).
 ’Hay que comerse el mundo a dentelladas’ (Baile del Sol, 2008).
 ’Oxígeno en lata’ (Baile del Sol, 2010).

http://diagonalperiodico.net/La-resistencia-esta-cimentada-en.html

Presentación de "Una casa mal amueblada", de Samir Delgado


Presentación en Lanzarote
La casa del miedo, Charco de San Ginés, Arrecife.

(Sábado 23 de Octubre a las 20 horas)

martes, 19 de octubre de 2010

Presentación en Madrid de El comienzo de un largo viaje (Humboldt en Tenerife)


EL COMIENZO DE UN LARGO VIAJE (Humboldt en Tenerife)
Antonia Jaster Ulises G. Hernández
G-12. Teatro. 2010. 102 páginas. Ilustrado. ISBN: 978-84-92528-88-2. 10€. 

Abordado con humor y con rigor histórico, el texto ofrece los paisajes de Tenerife vistos a través de los ojos de Alexander Von Humboldt. "Cuando los actores tenemos un papel histórico, queremos llegar a la verdadera persona y no a lo que nos dicen en los libros y en esta obra hemos dado vida al estudioso Humboldt". Y es que El comienzo de un largo viaje se centra, más que en la vertiente científica, en los encuentros humanos que mantuvo el investigador con los habitantes de la Isla. "Una de las características de esta obra es que puede crecer mucho, simplemente por el hecho de que está abierta y muy viva", opina su autor e intérprete Ulises G. Hernández.

 
El espectáculo que no pierde de vista el tono humoristico, comienza cuando Humboldt llega al Puerto de Santa Cruz de Tenerife de camino a su famoso viaje cientifico a America que duro cinco años...
Diario de Avisos


Uno de los objetivos de esta obra, ademas de estrechar los lazos entre los germanos y los canarios, es reivindicar la importancia de las aportaciones del cientifico y destacar su faceta humana...
El Día



Jasteatro triunfó en Madrid...
Las dos actuaciones permitieron disfrutar de esta divertida e innovadora obra, de un gran valor histórico y cultural, obteniendo un enorme éxito de critica y público...
Pelicar

lunes, 18 de octubre de 2010

Presentación de "Alfabeto de cicatrices" de Ana Pérez Cañamares en Entrelíneas Librebar

El viaje del Idiota en La Biblioteca Imaginaria

“Un viaje siempre es algo impredecible”, dice uno de los personajes de esta novela, y nada más lejos de lo que nos encontramos, porque acompañamos a Santiago, trabajador de una empresa de pompas fúnebres, divorciado, en el viaje delirante que inicia con su hija, que lo odia, y que no será más que un cúmulo de despropósitos. Si añadimos el hecho de que mantiene conversaciones a través de un chat con su padre muerto, planteamos el marco general en el que se desarrolla esta delirante novela de Miguel Paz Cabanas.

Santiago conoce a personajes extremos, tanto o más excéntricos que él mismo, se adentra en ambientes sórdidos, en paisajes apocalípticos, afronta situaciones tan espectaculares como absurdas, y mientras, es capaz de perder todo lo que le importa, incluso su propia existencia.

Y mientras, nos va dejando comentarios, apuntes, que nos hacen vislumbrar una vasta cultura: referencias cinéfilas, melómanas, pictóricas, y como no, literarias.

El estilo de Paz Cabanas es hiriente, duro, capaz de crear diálogos punzantes que otorgan un ritmo vertiginoso a la acción, algo a lo que también contribuyen los capítulos formados por conversaciones telefónicas reflejadas a medias. Y por supuesto, rebosante de un humor ácido, corrosivo, que se refleja tanto por lo que pasa, como por las conversaciones con el difunto padre y su visión de la vida y la muerte, y cómo no, por los comentarios que aliñan el desarrollo de la historia, por ejemplo:



"Veo un bar donde ofrecen vermú y entramos a beber. Es uno de esos locales que conserva, con cierta desgana, una filiación castiza: partículas de serrín, mejillones en escabeche y un dueño áspero y fondón. Su taciturnidad no es señal de inteligencia, pero sí de una astucia ancestral. La que tienen el noventa por ciento de las viudas y los camareros de este país” (p.45).



“Esta familia cenaría sin perder la compostura con Jack El Destripador. Ahí estriba la diferencia entre alguien que se sabe rico y otro que simplemente lo es. Los ricos de cuna, al contrario que la energía, rara vez se transforman. El Titanic se hunde irremediablemente y ellos, a bordo de un bote calefactado, hablan sobre criquet y comparten una copita de Anjou. Podrán tomar un remo si avistan un cadáver, pero lo harán para apartarlo de la quilla” (p.91).



Novela excesiva, durante la lectura no caerá de nuestra cara el esbozo de sonrisa que se dibujará desde la primera página – y que en muchas ocasiones cederá a la carcajada –, con un aire que puede hacernos recordar a la película «Miedo y asco en Las Vegas» de Terry Gilliam (basada en la novela de Hunter S. Thomson), otro viaje delirante. Y es que, como escribe Alberto R. Torices en el brillante prólogo de esta novela, “toda vida es al fin y al cabo eso, el viaje de un idiota”.

Raúl Rubio Millares