sábado, 30 de julio de 2011

VII Agosto clandestino


Jueves, 4 de agosto. IRJ (Logroño), 20.00 horas. 
Karmelo C. Iribarren 
Presentan Pablo Casares y Carmen Beltrán.
Jueves, 11 de agosto.IRJ (Logroño), 20.00 horas. 
Carmen Camacho
Miguel Ángel García Argüez

Presenta Odón Serón.
Sábado, 13 de agosto. El Patio Del Camino (Navarrete), 20.00 horas.
Presentación del libro
Nubes con la mente. Tributo a Love of Lesbian
Con la presencia de los autores: Carmen Beltrán, Enrique Cabezón, Octavio Gómez Milián y Odón Serón.
Jueves, 18 de agosto. IRJ (Logroño), 20.00 horas. 
Javier Lostalé
Mar Benegas

Presentador por confirmar.
Viernes, 19 de agosto. Bar Riff (Logroño), 20.00 horas.
Jesús Ge
César Lladó

Presenta Sonia San Román.
Jueves, 25 de agosto. IRJ (Logroño), 20.00 horas. 
Antonio Méndez Rubio
Ángel Paniagua

Presenta Jorge Salmerón.
Sábado, 27 de agosto. Manos Para Que Os Quiero (Logroño), 20.00 horas.
Presentación del libro
Ahora. 11 poetas en el 2011
Con la presencia de los autores: Lucía Azpeitia Ortiz, Adriana Bañares Camacho, L.B.S., Gabriela Collado, Aitor Cuervo Taboada, Matilde de las Rivas, Nerea Ferrez, Bosko I., Iván Mendoza Marrodán, Laura Monzón Echeverría e Ignacio Pérez Lasanta.

viernes, 29 de julio de 2011

Cumpleaños feliz (Poesía, 1989-2009)


Contrafelicidad
Por Antonio Jiménez Paz


Cumpleaños feliz (Poesía, 1989-2009)
Roxana Popelka
Aunque veinte años no sean nada, uno debe congratularse de que una poeta como Roxana Popelka haya sido capaz de concentrar en un solo libro una muestra de toda la poesía que ha ido publicando durante dos décadas: Cumpleaños feliz (Poesía, 1989-2009). Pese a los múltiples registros que han caracterizado su escritura resulta llamativo un común denominador que al tiempo que va desvelando un progreso creativo también una fidelidad, consciente o inconsciente, a sus intereses temáticos y estéticos. Para los más inocentes he de advertir que, pese al título, hay poco de tarta con arándanos en las páginas de este libro. La poesía de Popelka no es para golosos. Su mirada cruda, áspera y corrosiva prescinde de barroquismos para señalar los vacíos del presente cuando rememora el pasado o pronostica el futuro: «Todo lo que sé / lo aprendí de / Jim Morrison, / de quién si no».
Curiosamente no es la suya una escritura apegada a la realidad, sino dimanada de ella, del esperpento en que se ha convertido lo real. No es mujer de nanas ni de cebollas sino de tambores de guerra. Pone en pie al más adormecido dándole cachetadas hasta hacerle abrir los ojos. La calle no es lugar para paseos, más bien la salida de emergencia en caso de incendio. Son las afueras los centros neurálgicos de su poesía, una escritura que introduce en sus líneas el desencanto. Lo común es lo particular y las pesadillas el fruto más deslumbrante de los sueños. Casi siempre al fondo hay una mujer con un revólver dispuesta a disparar en cualquier momento contra todo lo que no se mueva. Hay venganza donde impera la mansedumbre, como huérfanos en los parques infantiles mientras los papás vigilan a sus vástagos. Hay carencia de evidencias, en cualquier instante puede ocurrir lo más imprevisto. Hay gente que necesita comunicarse urgentemente con alguien al otro lado del teléfono, pero no se sabe bien por qué es la primera en interrumpir la llamada. La regla llega por primera vez el día menos esperado, cuando hace sol y todo luce radiantemente blanco. No hay viviendas para todos. La gente sabia se refugia en sus tumbas. Las huelgas son interminables, los derechos humanos inaccesibles. Siempre hay alguien que grita en alguna parte del libro, otros sin embargo se conforman con tararear sus disgustos en baja voz. Las convenciones poéticas no son más que viandas en adobo. Los vecinos se cuelan en tu habitación empeñados en saber qué andas tramando. La televisión es un trasto inservible y la mayoría de hombres no merecen amor. Deambulan mujeres de todo tipo por las cañerías de los edificios. Con un portazo se dice adiós. Las moscas se han apoderado del mundo como de un cadáver. Las decisiones políticas deben ser retransmitidas en directo mientras los fantasmas atraviesan las paredes… Hay, en definitiva, una mujer que le gusta lo que le gusta y le disgusta lo que no le gusta, que si tiene que decir algo y le llega a la boca lo dice y ya está. Por sus versos se le puede reconocer: «Yo soy / mi propia secretaria / mi propia / cocinera / mi propia modista».
Cumpleaños feliz no es más que un libro que empezó escribiéndose con letras y acabó escribiéndose con imágenes, pero que ya Roxana Popelka sospechaba desde su primera noche que el mundo así empieza y acaba: «cuando yo era otra cosa diferente a la que soy / jugaba con mi hermana invisible a soñar / algo quimérico. Teníamos pesadillas incoloras en la / cama de / un hotel». A partir de ahí, entrelazadas, mil palabras con mil imágenes, un desafío color naranja contra el mundo.

Cumpleaños feliz (Poesía, 1989-2009)
Roxana Popelka
152 páginas
Baile del Sol, 2010
ISBN: 978-84-15019-09-1
http://roxanapopelka.blogspot.com/

jueves, 28 de julio de 2011

Cuerpo a cuerpo, de Antonio Méndez Rubio


Cuerpo a cuerpo
Antonio Méndez Rubio
Habituados a establecer una mirada regida por lo normativo y lo socialmente establecido, expresamos nuestra realidad con un lenguaje viciado, que reproduce los esquemas de la sociedad. La desautomatización entonces en nuestra manera de enunciar la realidad aparece como una necesidad política trascendental si se quiere crear un horizonte transformador.
A la producción de ese extrañamiento, base para un replanteamiento posterior de lo representado, se encamina la obra de Antonio Méndez Rubio. Así, su poesía potencia el distanciamiento del texto con el lector para que éste pueda romper la lectura automática, la perspectiva automática, el pensamiento automático.
Por ese motivo, Cuerpo a cuerpo, que continúa en esos propósitos del escritor, está compuesto de muchas paradojas, preguntas retóricas, construcciones con negaciones, sinestesias, hasta de anacolutos, y de encabalgamientos, para romper la lógica de un lenguaje en el que se mimetiza la lógica del sistema de dominación social contemporáneo. Por tanto, la crisis del lenguaje que busca conseguir Méndez Rubio representa una crisis en la representación e interpretación de la realidad, en su misma construcción. Surge así un posicionamiento crítico en la percepción del mundo, de lo establecido y de lo supuestamente consensuado (¿entre quiénes?).
De esta manera, el autor plantea tácticas de desaparición (con un perfil subversivo), y ahí señala la importancia de desconfiar de la obviedad. Es más, indica que resulta que muy efectivo utilizar lo previsible para lograr el desconcierto que precisamente él busca. En esa línea, desde un plano simbólico, son continuos los juegos con la luz (símbolo de lo evidente). Además, por otro lado, abundan las personificaciones y los símbolos realizados con elementos naturales.
A través de las constantes elipsis, busca conseguir y consolidar huecos (símbolo de la disidencia y de la resistencia): «jirón de luz, / hazme / un sitio en la cobardía».

Méndez Rubio aborda el pánico de enunciar el horror, la evasión de responsabilidades tanto entre los explotadores como en sus cómplices, pero así mismo también entre los explotados: «Callar de miedo las cosas dichas / con la esperanza de no / ser oídas (…) / caen en un / presente encendido / por una voz sin fondo que, por / ahora, con la excusa del silencio, de un alba / más desasida, / se niega en lo / que niega el cuerpo».
Ahonda así en los procesos de alienación con un abordaje diferente; la colaboración (involuntaria) en su consolidación.
Sin embargo, a pesar de todo, proclama la germinación de la resistencia: «sí que hay vida»; «en / medio de un hogar inseguro / se oye durar, crecer, / sin más, sin aliento, inclusive, / árboles que respiran».
Por otra parte, el poeta trata de recoger la incertidumbre, la tensión del temblor, pues en esa inquietud se vislumbran alternativas y se abandona la rutina que cimenta la sumisión. De esta forma, plasma estados dinámicos, que destila también una manera no monolítica de contemplar la realidad. Además, también aparecen elementos vaporosos con frecuencia, que se hallan a mitad de camino entre lo intangible y lo corpóreo, como nube o humo. Potencia así lo inestable, la perspectiva espectral de lo real.
Por todo ello, la obra de Antonio Méndez Rubio corre el riesgo de caer en el solipsismo, pero escoge exponerse a ello para desarrollar un enfoque crítico radical, que cuestione la misma base de la construcción de nuestra realidad y, en definitiva, que pueda levantarse una nueva. Su poesía exige al lector como también le exige al ciudadano un rol activo para que abandone su pasividad y se replantee el orden por el cual está organizado el mundo (y su representación).

Antonio Méndez Rubio
Cuerpo a cuerpo
68 páginas
Baile del Sol, 2010
ISBN: 978-84-19015-01-5

http://lasafinidadeselectivas.blogspot.com/2006/11/antonio-mndez-rubio.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_M%C3%A9ndez_Rubio

Oxígeno en lata, por Alberto García-Teresa


Editorial Baile del Sol. 123 páginas. 1ª edición de 2010.
Alberto García-Teresa(Madrid, 1980) fue mi compañero de firma en la caseta de Baile del Sol, durante la última Feria del Libro de Madrid. Me había encontrado ya con textos escritos por él al buscar reseñas de libros en Internet, pues colabora en varias revistas digitales. No resultó difícil que estableciéramos conversación, ya que yo conocía su querencia por la ciencia-ficción. Así mantuvimos una interesante charla sobre George R. R. Martin (al que no he leído) o Philip K. Dick (del que he leído casi todo).

Alberto es licenciado en Filología Hispánica y está realizando un doctorado que guarda relación con la llamada poesía de la conciencia: Me recomendó fervientemente la antología de Baile del Sol Once poetas críticos en la poesía española reciente, que ya descansa en la estantería de inleídos de mi biblioteca.

En la wikipedia podemos encontrar un interesante artículo sobre la poesía de la conciencia (ver AQUÍ). En la primera línea de este artículo leemos: “Poesía de la conciencia es una de las etiquetas con las que se alude a las poéticas que practican una oposición al capitalismo en su fase global y postmoderna”.

Oxígeno en lata de García-Teresa se divide en tres partes, y la primera, Cadena de montaje, es la más extensa de ellas, ocupando al menos las dos terceras partes del libro. Cadena de montaje podría inscribirse en esta corriente poética por la que su autor siente tanto interés, la poesía de la conciencia. La mayoría de los versos de estos poemas: “Hemos olvidado el tacto del agua” (pág. 21, dentro del primer poema de Cadena de montaje), “Malditas estas gentes de hormigón y chimeneas, / maldito su utilitarismo de votos y euros” (pág 23)… pretenden ser una toma de conciencia frente a una idea del progreso humano que García-Teresa entiende como insostenible y errónea.
En estos poemas la idea del “yo” casi desaparece frente a un “nosotros” genérico: la voz poética se erige en conciencia colectiva, por ejemplo: “Aspiramos a conquistar el placer / saqueando y envenenando fuentes” (pág. 26), “Arde la tierra, / y pensamos / que sólo el presente nos juzga” (pág. 29).
También, entreverados con los poemas que llaman al “nosotros”, se encuentran otros donde se interpela a un “tú” culpable; por ejemplo, en la página 32 leemos: “Tu apariencia / de superioridad / en una sociedad injusta / sólo delata tu crueldad, tu afán / por remarcar cuánta explotación insuflas”
Y de forma minoritaria en esta primera parte del libro también aparece la figura del “yo”. En la página 62 leemos: “¿Cómo justificar el abandono de las ilusiones // Fui yo; yo inhalé sus larvas. / Yo me arropé con sus laberintos”, que suele ser un yo desencantado, derrotado.

He leído a algún otro poeta de la conciencia, y debería decir que, aunque sus presupuestos básicos me parecen interesantes, a veces el nivel artístico de las obras no me satisface del todo porque hacen predominar la contundencia y claridad del contenido frente a la propuesta estética del lenguaje.
Esto no me ha ocurrido al leer a García-Teresa, ya que Oxígeno en lata apuesta por un lenguaje metafórico cuidado, que a veces se deja llevar hasta el surrealismo: “Una vaca azul se estrelló contra la autopista. / Le siguió un tentáculo de rosal” (pág. 40); y a veces (a diferencia de casi todos los poetas de la conciencia) hace uso de la rima –casi siempre, cuando existe, en asonante-. Transcribo a continuación un poema de tan sólo 4 versos (pág. 25) donde se puede apreciar esta tendencia, que no es la más significativa, del conjunto, en el que predominan poemas más largos y sin rima:

FRONTERA

Hay un abismo entre tu cama y mi techado,
una sima entre mi cemento y tu adobe
de sólo unos centímetros de noche
y de unos bulliciosos brazos cerrados.

En la segunda parte del libro, La arena en el engranaje, el “nosotros” o el “tú” da paso a un “yo”, que, no exento de angustias existencias, se deja llevar hasta la conquista de un territorio donde protegerse de la intemperie: el amor (“Te debo cada gota de mi sangre, / cada inspiración que hincha mi costado”, pág. 78) o la práctica de la poesía (“De nuevo, la poesía, en su excavación te salva”, pág. 79).

En la tercera parte, Poemas de Ignacio Sombra, García-Teresa dialoga con la figura de un personaje poético: “Nos creíamos poderosos / por permanecer tristemente solos” (pág. 118).


Copio aquí un poema de Oxígeno en lata (pág. 36) que puede resultar significativo:

TANTO CUADRO, TANTO poema,
tanta película, tanta filosofía
de paño, agua tibia y cera
cuando la auténtica indagación que encuentra
nuevas puertas que atravesar
se halla al alcance de nuestras manos.
Tan sólo hay que girar la cabeza,
despegar los labios, deslengüetar corazones
para recuperar la esencia;
aquélla desalojada de lo común
a golpe de televisión, subsidio
y tres por dos en el IKEA.

Qué huecos debemos de estar
para que nos colmen sus promesas
y qué sometimiento tan total
para tolerar ver vacías las calles
mientras millones y millones de luces
catódicas nos encierran.


Ha sido agradable leer este libro y creo que Alberto García-Teresa es un poeta aún bastante joven con una interesante proyección.

miércoles, 27 de julio de 2011

MARABUNTA SUMMER POETRY FEST


VIERNES 29 de julio – 22 h
 MIGUEL ÁNGEL GARA  e  INMA LUNA

  (+ MICROABIERTO)



MIGUEL ÁNGEL GARA (Madrid 1970) ha publicado los poemarios El libro de Sara (LF, 2005), Luz previa a la luz (Algaida, 2006), Calle (Amargord, 2008) y El desierto de agua (La Garúa 2009), así como el libro de aforismos Gérmenes y momentos (Amargord, 2007).
Su obra figura en varias antologías y ha recibido algunos premios y menciones literarios entre los que destaca el XXIV Premio de poesía Ciudad de Badajoz por Luz Previa a la luz.
Colabora ocasionalmente en revistas literarias de España y Latinoamérica, y en especial en el portal de Internet literaturas.com donde ha coordinado la sección de poesía y editado el suplemento Pata de gallo.

 
INMA LUNA (Madrid, 1966) es periodista y antropóloga. En poesía, ha publicado los libros No estoy limpia, El círculo de Newton, De ronda en ronda, antología itinerante de poetas españoles en México, junto a Uberto Stabile y Antonio Orihuela, y Nada para cenar. Ha participado en las antologías Poetas en los Jacintos, Mujeres en su tinta, La manera de recogerse el pelo. Generación Blogguer, 23 pandoras. Poesía alternativa española, Os dias do Amor y Voces del extremo.En el terreno de la narrativa, ha visto editado el conjunto de relatos Las mujeres no tienen que machacar con ajos su corazón en el mortero, y ha sido recogida en antologías como Narrando contracorriente, Viscerales, Beatitud. Visiones de la beat generation, Mujeres cuentistas,  El Cuentacuentos, Cuentos desterrados o Qué mala suerte tengo con los hombres.


La Marabunta – Libros&Café
 Torrecilla del Leal, 32
metro: Lavapiés / Antón Martín
[ Madrid ]

lunes, 25 de julio de 2011

Orientales y Atlantes


Ha transcurrido suficiente tiempo desde que en agosto del año 1726 partiera desde Santa Cruz de Tenerife el navío ´Nuestra Señora de la Encina´, noblemente sediento de tierra



AGUSTÍN DÍAZ-PACHECO A bordo, las veinte primeras familias que habitaron la nave. Tres años después, otra humanidad, compuesta por treinta familias canarias, contemplaba, a babor y estribor del impetuoso navío ´San Martín´, la imaginaría línea del sueño. Sendos barcos surcaron aguas y quizá capearon alguna que otra tormenta.

Entre 1726 y 1729, las plateadas esquirlas líquidas del océano, salpicarían el curtido rostro de hombres y mujeres. Serían las fundadoras de Montevideo, ciudad más allá de la jungla, y las pupilas se afanaban en aproximarse y acariciar el monte visto. Luego, las huellas de ininterrumpidas voluntades entregarían el testigo de un incesante viaje que en la actualidad se consolida en Canelones, semilla vuelta fruto en 1878 por 1.095 canarios procedentes de Montevideo. Cerca de trescientos años después, en noviembre del 2010, un navío con arboladura de buenos propósitos y grafiado velamen encontraría su mejor intención en forma de libro.

Era éste ´Entre Orientales y Atlantes. Antología de relatos uruguayo-canaria´ (Ediciones Baile del Sol, 205 páginas, Tenerife, 2010). Desde marzo del año 2008, un apretón de manos desde cada orilla dio simbólico gesto a una empresa llamada: narrar la vida. Las dos manos estrechadas –gracias al profesor y escritor Jorge Majfud-, correspondían a Esmoris Barrios y Díaz Pacheco. Nada fácil la tarea, de ahí su atractivo, y la meta, por lejana que fuera, era bien alcanzable desde el yunque de la tenacidad. Veinte los escritores, canarios y uruguayos en pie de igualdad, quienes hicieron todo lo posible por cultivar una paciencia hecha esmerado estilo. Los briosos navegantes formaban el siguiente rol: Claudia Amengual, Leonardo Cabrera, Sergio Capurro, Gabriel Cruz Barreto, Eduardo Delgado Montelongo, Agustín Díaz Pacheco, Gustavo Esmoris, Hugo Fontana, José Manuel Hernández, Javier Hernández Velázquez, Ángeles Jurado Quintana, Antonio Lozano, Jorge Majfud, Lauro Marauda, Carlos Montero, Luis Marcelo Pérez, Víctor Ramírez, José Rivero Vivas, Juan Royo Iranzo y Nedy Varela, aproximaban líneas.

Tal libro parece no haber sido avistado, en desacuerdo con la realidad que palpita y observa. Bien diferente nave a ´Nuestra Señora de la Encina´ y ´San Martín´, no ha sucumbido pese a la tormenta del siempre pretencioso silencio volcado sobre el libro-nave. (Ya sabemos que la neocensura posee singular bandera.) Cada uno a su manera y con reconocida diferencia histórica, los veinte escritores han relevado a Horacio Quiroga, Felisberto Hernández, Juan Carlos Onetti, Benito Pérez Galdós, Luis y Agustín Millares Cubas, Alonso Quesada, Isaac de Vega, Antonio Bermejo o Luis Alemany, concediéndosele el beneficio del comienzo a quienes confiaron en la ruta, igualmente artizado por quienes le prosiguen.

miércoles, 20 de julio de 2011

Feliz cumpleaños, Uberto

Antonio Flores Schroeder
Norte

2011-05-0900:00:52



El escritor Uberto Stábile es uno de los autores españoles más cercanos a las letras mexicanas, particularmente a las que se desarrollan en el norte del país. Participó recientemente en festivales culturales de Monterrey, Obregón, Tijuana y Ciudad Juárez, además de otras urbes del territorio nacional. Se vinculó a la literatura nacional gracias a sus actividades no sólo como escritor, sino como editor y gestor.

Nacido en Valencia en 1959, comenzó su actividad editorial con la publicación de pequeñas revistas y poco después le dio vida a las colecciones de poesía Cuadernos del Mar y Malvarrosa. Ha traducido obras de Pasolini, Ginsberg, Kerouacm, Burroughs, Ferlinghetti y Lou Reed.

En 1994 creó la revista Aullido y trece años después su proyecto se extendió con una colección de libros orientada principalmente a la edición y difusión de escritores mexicanos como Margarito Cuella, Dante Medina, Will Rodríguez y Omar Pimienta.

Desde hace doce años organizó el Encuentro Internacional de Editores Independientes y Ediciones Alternativas, el cual reúne cada año a un centenar de pequeños editores.

Su poesía se ha traducido al portugués, italiano, búlgaro, catalán y francés; entre sus libros destacan Distrito marítimo (Valencia: Cuadernos del Mar, 1981), Hermosas escenas de la noche (Valencia : Universidad, 1984), El pianista del Metropol (Valencia: Malvarrosa, 1985), Las edades del alcohol (Elche : Diarios de Helena, 1995), Los días contados (Elche Diarios de Helena, 2000), Maldita sea la poesía (Zaragoza: Eclipsados, 2007), Habitación desnuda (poesía 1977-2007) (Tenerife: Baile del Sol, 2007), Viejos y malditos (Monterrey, México, Universidad de Nuevo León, 2008) y Tatuaje (México D.F., Atemporia, 2009).


Cercano a Juárez


En 2009 Stábile compiló a autores de la región en Tan lejos de Dios; poesía mexicana en la frontera norte, publicado por Editorial Baile del Sol, que reúne el trabajo literario de 64 poetas mexicanos. Este libro estuvo acompañado por un documental en el que entrevista a escritores juarenses y que se presentó en varias ciudades de España, Inglaterra, Polonia, Portugal y en México.

Uberto Stábile será uno de los escritores que vendrá a participar en el Primer Encuentro de Escritores de Ciudad Juárez que se llevará a cabo del 2 al 6 de septiembre, evento independiente que formará parte del Festival Internacional de Chihuahua.

Entrevistado vía correo electrónico, el español contestó a NORTE algunas preguntas sobre su trabajo literario y su relación con las letras mexicanas.


REPORTERO: ¿Cuál ha sido tu cercanía con México en tu trayectoria como escritor"


STÁBILE: Llegué a México por primera vez en el año 2004 como participante en el Festival de las Letras de Monterrey. Desde entonces mi vinculación con las letras mexicanas ha sido continua en todas mis actividades, como escritor, editor y gestor. Como editor publiqué en 2004 y 2005 sendas antologías sobre la poesía en Nuevo León bajo el título de Región sin donde en la revista Aullido. En 2006 la revista se convirtió en una colección de poesía dedicada en exclusiva a poetas mexicanos. Aullido Libros ha publicado títulos de Margarito Cuéllar, Dante Medina, Will Rodríguez, Omar Pimienta, Heriberto Yépez, José Ángel Leyva, Claudia Luna y Roberto Castillo. Como escritor he sido invitado a participar en varios festivales en su mayoría del norte de México, como el Festival de las Letras de Monterrey, el Encuentro de Escritores Bajo el Asedio de los Signos en Ciudad Obregón, el Encuentro Internacional de Escritores Literatura en el Bravo en Ciudad Juárez, el Festival de Literatura en las Artes y el Festival de Literatura del Noroeste ambos en Tijuana. Además tengo dos libros editados en editoriales mexicanas Cien días de mayo (Editorial Homoscriptum, Monterrey) y Tatuaje (Editorial Atemporia, Saltillo). También he sido incluido en las antologías Hablando en plata: 17 poetas españoles de hoy (Editorial Homoscriptum), De ronda en ronda: antología itinerante de poetas españoles en México (Ediciones El Ermitaño), Poesía Viva en Andalucía (Universidad de Guadalajara) y he compilado otras dos antologías Mujeres en su tinta; poetas españolas en el siglo XXI (UNAM & Atemporia Editorial) y Tan lejos de Dios; poesía mexicana en la frontera norte (UNAM). Como gestor he organizado en México los Encuentros Internacionales de Editores Independientes (Edita) celebrados en 2010 y que con la colaboración de Endora Ediciones y Ediciones El Ermitaño tiene sede permanente en la Ciudad de México.



R: En el año 2009 reunió en el libro Tan lejos de Dios; poesía mexicana en la frontera norte a 64 poetas mexicanos, esta compilación fue acompañada de un documental con el mismo nombre... ¿cuál fue su experiencia en torno a este trabajo", ¿qué encontró en la palabra escrita de los autores fronterizos"


S: A raíz de los tres viajes que realicé en 2009 a Ciudad Juárez, Tijuana y Coahuila tuve oportunidad de entrevistar y grabar algunos testimonios de 19 de los 64 poetas incluidos en el libro. Junto a sus voces y poemas también procuré plasmar las imágenes de la frontera que más me impactaron y me sirvieron para crear ese gran retablo fronterizo que pretende ser Tan lejos de Dios. En sus poemas encontré las referencias a una realidad que no es ajena nunca al hecho literario. Se trata de una antología de poemas no de autores, lo cual me permite dar una cierta línea argumental al libro. Quedan fuera muchos y muy buenos poetas, cuyas obras sin embargo son ajenas a esta realidad que quise reflejar a través de la poesía. Los poemas seleccionados hablan del desierto, de la frontera, del feminicidio y la narcoviolencia, hablan de la relación con EU, de la migración y hablan de los ancestros y de las viejas costumbres, de la Revolución y de las ciudades que han ido creciendo en mitad de este gran territorio.


R: Desde el punto de vista de un editor, ¿cómo visualiza la literatura fronteriza en México", ¿cuáles son las principales diferencias de lo que se escribe en la frontera a lo que se produce en el interior del país", ¿tiene identificado una liga entre la violencia y lo que se está escribiendo"


S: Creo que la literatura que se escribe en el norte de México, en la frontera, es hoy en día un revulsivo frente a tendencias anémicas y endogámicas que se practican en otras regiones de la República. La dura naturaleza del territorio y la implacable situación que condiciona la vida en la frontera no pasa desapercibida en los versos y relatos de los escritores norteños. La violencia, y en ocasiones la crueldad, sucede en las calles y se refleja en algunos poemas, se hacen duros, fuertes, pero se trata sólo de un gesto de resistencia frente a la violencia, no la encubre ni la celebra. Los poetas de la frontera abordan muchos otros temas, son próximos al hombre y la mujer de la calle, solicitan su presencia en el verso y hablan con un lenguaje propio, más próximo y cómplice. La poesía recogida en Tan lejos de Dios es ante todo un grito, a veces contenido, de todo ese rico universo que se congrega y revuelve frente a la dramática realidad que les toca vivir.


R: Ciudad Juárez atraviesa por una situación delicada desde hace casi 4 años. De acuerdo a las estadísticas oficiales se contabilizan casi 8 mil víctimas desde el año 2008. Esta ciudad ha sufrido por los secuestros y extorsiones y existe un gran desánimo entre los fronterizos. Desde hace un mes nació un movimiento artístico que se ha propuesto poner su granito de arena para rescatar el tejido social de esta comunidad. Cada semana se están llevando a cabo presentaciones de poetas y narradores en varios espacios de la ciudad... ¿cómo puede ayudar movimiento artístico en una urbe como Juárez", ¿qué papel juega la literatura en este problema"


S: La literatura en particular y el arte en general han servido a lo largo de la historia para abrir, atravesar y transformar fronteras, la literatura en sí misma es una frontera y permite crear valores y un sentido crítico ante cualquier tipo de realidad que trate de imponerse como única. En la literatura no se encuentra la solución a los problemas, pero nos ayuda a plantear alternativas a los callejones sin salida. La cultura en general nos ayuda a tomar conciencia, y en cierta medida nos posiciona. Frente a la violencia no se puede ser neutral o ambiguo, existe una tendencia natural de la misma hacia la denuncia, la conciencia, hacia el diálogo, la convivencia. Ningún camino es fácil pero la literatura lo hace más transitable.


R: Del 2 al 6 de septiembre se realizará el Primer Encuentro de Escritores de Ciudad Juárez que contempla reunir a unos 100 autores locales; también se contará con la presencia de varios autores nacionales e internacionales. ¿Qué importancia tiene para ti un evento literario como el que habrá aquí en la ciudad"


S: Conservo muy buenos recuerdos de Ciudad Juárez, de la amabilidad de sus gentes, guardo afectos y amistades que me unen a esta ciudad que ya forma parte de mi particular universo. Creo que es bueno que los escritores se desplacen a una ciudad que sufre y necesita compartir, creo que es importante dar testimonio y hacerla visible más allá de la violencia que padece. Hoy día Ciudad Juárez no es ningún paraíso turístico, por el contrario está calificada como una de las ciudades más peligrosas del mundo, y sin embargo, y por eso mismo, creo que es necesario llegar a Juárez para que esta realidad no convierta un lugar tan hermoso en un simple agujero de bala para el resto del mundo. Creo que la violencia sólo persigue la destrucción de los valores que hacen posible la convivencia, de ahí la importancia del encuentro de escritores.

Fotos

Uberto Stábile
Foto de:Agencias

http://nortedigital.mx/noticias/magazine/25063/

martes, 19 de julio de 2011

NO ESTOY LIMPIA. INMA LUNA


NO ESTOY LIMPIA. INMA LUNA, EDICIONES BAILE DEL SOL. 77 PÁGINAS.

Acertar y aceptar que quien camina por la vida en nuestro nombre es una herida y no un cuerpo no se me antoja una tarea fácil a no ser que te llames Inma Luna y hayas escrito este libro que ahora birrio -reseño. Brutal pero al mismo tiempo la antítesis de una batalla. No se pelea, pero si hay una muerte en cada poema. Y afortunadamente también el deseo de la resurección. Vivir es un acto de fe porque siempre se saborea lo que no vemos, lo que nuestro cuerpo inventa para nosotros. Nosotros somos un capricho de nuestra imaginación y sobre todo estamos construidos sobre el vicio de otras cabeza. De todo eso habla este libro, o al menos de eso me habla a mí.

La claridad de cada verso va minando los ojos de quien lee por ese deslumbramiento que siempre supone haber inventado lo justo:

"Vivir escuece. / Puedes optar por otras cosas"

Sólo por este verso ya merece la pena leer "No estar limpia" ¿no creéis?

Sin embargo es imposible conformarse con tan poco habiendo tanto pegado sobre las paredes de este apartamento, casi siempre incómodo, que ha construido la autora. Un libro para regalar, un regalo para recibir.

FUGA

Debe de haber alguna fuga
eso debe de ser.
No soporto ni el silencio ni el ruido
y temo las inundaciones.
Percibo el peso sobre las cervicales
acusando la pérdida de cajas con papeles.
Es posible que tenga un cuerpo muy pequeño,
que no pueda con todo lo que cargan los hombros,
que esté siempre en los bordes del derrumbe,
que no sea capaz.
Debe de haber alguna fuga
eso debe de ser.
Pigo un ruido de fondo,
un aviso lejano de crujido
y leves proyecciones,
hago como que no, pero lo escucho entre los ojos, nítido.
Si me asomo al desagüe de la ducha
el fondo me sorprende con su abismo metálico
y temo que triture mis talones
que me raspe los huesos
y me mate sin haber tenido el gusto de entenderme.

Os dejo, este poema, aunque los copiaría todos(si no fuera porque Tito, el editor,me resulta un señor estupendo y nunca le haría esa faena) me parece poquísimo recomendable que alguien se pierda este poemario!
 

lunes, 18 de julio de 2011

Reseñas de libros/Ficción: John Williams: Stoner (Baile del Sol, 2010)


Por Juan Antonio González Fuentes, viernes, 01 de julio de 2011

Jamás en mi vida había oído hablar de un escritor llamado John Williams, nombre que si embargo sí evocaba en mi memoria cine, orquestas y bandas sonoras de mucho éxito y difusión universal. Imagino que en el mundo anglosajón llamarse John Williams es algo así como llamarse en el mundo hispano Juan Pérez, Juan González o Juan Fernández, es decir, significa poseer un nombre tan común y vulgar que precisa al menos de otro apellido o nombre para singularizarlo de alguna manera. Es más, John Williams, visible en la cubierta de un libro de detectives o de amoríos imposibles de un romanticismo rosáceo, sugiere un seudónimo vergonzante tras el que un autor o autora pretende esconder para evitar el ridículo.

Sin embargo la página sabatina del suplemento cultural delABC de aquella semana reseñaba un libro de un tal John Williams, y un suplemento tan inequívocamente prestigioso y serio no podía equivocarse, valga la sutil redundancia. Toda una página del cultural, de arriba abajo y de izquierda a derecha, estaba dedicada a calificar una novela firmada por un tal John Williams y de título Stoner, como de indiscutible obra maestra. No recuerdo quién firmaba la crítica (no será muy difícil de averiguar para los interesados, ¿podría ser Rodrigo Fresán?), pero sí recuerdo que su entusiasmo logró lo que se supone que debe conseguir toda crítica entusiasta de un libro: captar lectores. Además el resumen del argumento también captó mi atención. Se trataba de una novela sobre la modesta vida de un profesor de literatura en una pequeña universidad norteamericana durante la primera mitad del siglo XX, desde 1910, poco antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, hasta su muerte en 1956. Un profesor entregado a los libros, al saber y a sus clases. En principio una especie de Mr. Chips, menos edulcorado y más realista. En fin, que decidí adquirir el libro y leerlo.

El primer inconveniente con el que topé fue que Stonerestaba editado por una desconocida y presumiblemente pequeña editorial canaria, Ediciones Baile del Sol, de Tenerife. En mi librería de cabecera me dijeron que no era nada fácil hacerse con el libro, pues había dificultades incluso para contactar con la propia editorial. Paré el intento y desistí de hacerme con el libro. Pero no sé aún por qué razón, un día me decidí a visitar la página electrónica de la editorial canaria. En efecto, ante mi propio pasmo e incredulidad constaté que ni siquiera podía pedirse el libro a la editorial, cuyos responsables te dirigían a dos pequeñas librerías, una de ellas en Almería. Bueno, el caso es que salvadas las dificultades pedí el libro a la librería andaluza y tras más de una semana de espera desesperada, el libro llegó por fin a mis manos.

Stoner, de John Williams, 242 páginas traducidas por Antonio Díez Fernández. En efecto, John Williams existió, e incluso en la solapa del libro pude ver su rostro en blanco y negro. Camisa oscura, chaqueta de espiga, corbata oscura con lunares blancos, gafas de pasta oscura y alta graduación, ojos claros, perilla cuidada, arrugas en el cuello, frente despejada y alta, pelo abundante echado hacia atrás y con entradas. Un intelectual tejano cuarentón que revela en su postura cierta timidez delicada y una vida interior cultivada con inteligencia. John Williams (1922-1994) trabajó como periodista antes de participar en la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra estudió en la Universidad de Denver y obtuvo la maestría, algo así como una licenciatura con grado. Publicó en ese periodo su primera novela (1948) y su primer libro de versos (1949). En 1950 Williams acabó en la Universidad de Missouri, en la que fue profesor y obtuvo el doctorado. Siguieron algunos libros más y se convirtió en editor de la revista literaria University of Denver Quarterly, en la que trabajó hasta 1970. Fue profesor universitario en Denver hasta su jubilación en 1986. Stoner, su tercera novela, vio la luz en 1970. Su último libro publicado fue Augustus, novela con la que ganó en 1973 el National Book Award de ficción. Murió retirado con su mujer en Fayetteville, un villorrio de Arkansas.

No me cabe ninguna duda de que Stoner es una autobiografía novelada del propio Williams. En una nota introductoria, el autor dedica la obra a sus amigos de la Universidad de Missouri, preocupándose con ironía en añadir que ellos reconocerán que tanto los personajes como la universidad en la que transcurre la acción son pura ficción. Es evidente que la nota es un aviso a sus amigos, pues sin duda reconocerían que mucho de lo contado estaba sacado de la realidad.

Empecé a leer Stoner con ganas y esperanza. Algo me decía que la lectura no me iba a dejar indiferente. Así fue. Stoneres una de las lecturas que más me ha conmovido a lo largo de mi existencia lectora. No, la causa no es desde luego la grandiosidad o extraordinario de lo narrado. Tampoco lo pródigo en ideas o reflexiones de calado. Stoner no es desde luego un libro que esgrima entre sus valores la trascendencia.

John Williams cuenta en esta novela la vida de un oscuro académico a lo largo de décadas de trabajo y acontecimientos más o menos nimios en una oscura universidad norteamericana. Stoner, el héroe por así decirlo, es un hombre común, alejado de cualquier atisbo de brillantez evidente. Williams relata su vida con sencillez pasmosa, sin aspavientos ni “genialidades literarias”. Escribe con una honestidad devastadora, logrando que Stoner acabe siendo la biografía de cada uno de nosotros, que en él nos reconozcamos, en sus alegrías y en sus agonías cotidianas. Stoner solo puede ser el resultado de una sabiduría de lo humano sobrecogedora y emocionante. Por eso su lectura sobrecoge, por eso hablamos de una retrato magistral cincelado una vida común en la que brilla el tesoro de la maravilla, por eso hablamos de un libro y de un personaje inolvidables que llevan a la perplejidad. ¿A qué perplejidad? A la de que este libro genial no sea muy, muy conocido, y su autor tenido por uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo XX.

Stoner es deslumbrante en su sencillez, fascinante en profundidad oceánica pero a media voz. Es una obra de arte en el sentido más estricto del término, alejada de lo pretencioso, de lo espectacular…, pero, quiero, necesito, insistir en ello, de una clarividencia sabia e inteligente, mezclada portentosamente con la emoción contenida, con una calidez que solo puede aportar quien ha amado y sufrido a partes iguales.

Stoner ofrece fragmentos, situaciones, escenas en las que se vislumbra la agudeza e inteligencia psicológica de un Henry James o una Jane Austen, pero contadas con la naturalidad desarmadora de un Chejov en estado de gracia. La riqueza de los personajes es proverbial, y de un mundo tan acotado y reducido desde cualquier punto de vista como una universidad provinciana de la América profunda, no puede extraerse mayor refinamiento, no puede construirse un mundo más complejo y abarcador que el logrado por Williams.

Podría estar hablando de esta novela durante horas. Pero ahora mismo tengo la sensación de no haberme acercado ni por asomo a lo que quiero decir. Y desde luego la emoción sentida leyendo estas páginas no está en estos párrafos ni siquiera en forma de perfume. Puse punto final a Stoner con los ojos arrasados en lágrimas, queriendo a Stoner, sabiendo que se había instalado en mi espíritu e inteligencia para el resto de mis días. Cerré el libro y por primera vez en mucho, mucho tiempo, no pude levantarme del asiento, no pude pensar en otra cosa, no pude si no dejarme invadir por el agradecimiento perpetuo a John Williams, un tejano al que jamás de los jamases podré ya olvidar.


John Williams: <i>Stoner</i> (Baile del Sol, 2011)
John Williams: Stoner(Baile del Sol, 2011)

    TÍTULO Stoner
    AUTOR John Williams
    EDITORIAL Baile del Sol
    TRADUCCCION Antonio Díez Fernández
    OTROS DATOS Madrid, 2010. 246 páginas. 15 €.

John Williams (1922-1994)

John Williams (1922-1994)

domingo, 17 de julio de 2011

Antonio Orihuela: desterrando la impostura

El poeta onubense Antonio Orihuela tiene nuevo poemario, "Todo el mundo está en otro lugar", que recopila su producción poética de los últimos tiempos.
Rafael Calero Palma | Margen Izquierda | Hoy a las 19:12 | 59 lecturas


 
Mi primer contacto con la obra de Antonio Orihuela (Moguer, Huelva, 1965) fue a través de aquella antología titulada Feroces, que editó DVD cuando el siglo XX agonizaba en su lecho de muerte y de cuya selección se encargó la poeta extremeña Isla Correyero.  Por aquella época, yo era aún un poeta inédito que estaba buscando un camino propio. Digo esto porque recuerdo que los poemas de Orihuela incluidos en aquella antología supusieron para mí un shock de los que dejan huella indeleble en el alma. Lo primero que pensé fue que Antonio, sin duda, era un poeta al que había que prestar mucha atención. Y es que en aquel puñado de poemas encontré una mirada única, personal e intransferible. La mirada de un poeta radicalmente comprometido con el ser humano, de una honestidad apabullante, un poeta que se declaraba, sin ambages ni medias tintas, libertario.


Antonio acaba de publicar un nuevo poemario. Todo el mundo está en otro lugar, que así se titula la obra, ha sido publicada por la editorial tinerfeña Baile del Sol, y recopila la producción poética de Orihuela de los últimos tiempos. Estamos ante una obra extensa (en tamaño, casi trescientas páginas, algo insólito por estos lares para un libro de poemas) e intensa. Y es que Antonio Orihuela es, a día de hoy, y ya es hora de que alguien lo diga en voz alta, el mejor poeta de cuantos pululan por estas tierras ibéricas y, probablemente, uno de los mejores de cuantos escriben en castellano. Y ahí están los versos de este libro para demostrarlo.

En Todo el mundo está en otro lugar Antonio sigue su propio camino, ahondando en esa poesía de la conciencia en la que, junto con otros poetas como David González, Isabel Pérez Montalbán, Enrique Falcón, Eladio Orta o Jorge Riechmann, ha sido englobado. Desde la misma portada del libro (un rebaño de ovejas a las que suponemos viendo la televisión con gafas para ver en tres dimensiones), el poeta de Moguer nos muestra todas sus cartas, sin guardarse nada en la manga. Y es que en estos nuevos poemas, Orihuela continúa el plan que se trazó cuando comenzó a escribir poesía, esto es, plantar cara al capitalismo, en un intento de derribarlo, que él sabe totémico, cuasi imposible, denunciando su juego sucio, sus falacias, sus trucos baratos de feria; o combatir la deshumanización en la que se encuentra sumido el ser humano contemporáneo, desde una postura vital comprometida, aunque no carente de cierto hedonismo, como demuestra en estos versos del poema “El final del cuento”, uno de los más certeros de todo el libro:

Ahora es tiempo de decir que no queremos seguir así,

que queremos trabajar poco, comer bien y follar mucho,

y para esto no necesitamos ni al capitalismo

ni a sus sindicatos

Antonio se mantiene firme en esa guerra feroz, por desigual, que se ha propuesto mantener contra el sistema capitalista y sus secuaces: los políticos, los banqueros, los explotadores de toda condición y pelaje, los maltratadores, los mass media manipuladores y corruptos, los que, en definitiva, están acabando con el planeta Tierra. Y lo hace con su mejores herramientas, el lenguaje y una poesía que toma la forma de largo poema narrativo (“The blank generation”, “Aquí viene la gente de gris”, “Telepizza, el secreto está en la pasta”) o de breve reflexión cercana al haiku (“Porvenir”; “Seguiriya”, “Políticos”). Me gustaría destacar, sobre todo, el lirismo de poemas como “Landó” o “Fervor de ti”, una vertiente esta de la que ya nos fue dejando pistas en otros libros anteriores pero que nunca, como ahora, destacaba de manera tan sobresaliente.

Estoy completamente seguro de que jamás veremos a Antonio Orihuela recogiendo el premio de la Crítica ni el Premio Nacional de Poesía, aunque por méritos literarios ocupe la primera línea de salida. Todos sabemos, o al menos intuimos, cómo funciona el circo. Tampoco creo que le importe mucho. Lo suyo es escribir poesía, de la que araña la piel y se clava por ahí dentro, porque como él mismo dice, lo único importante es que las cosas que escribimos “se extiendan, ayuden a desterrar la impostura y a hacer explotar las máscaras del poder, nos  sirvan  para perder el miedo  y, sobre todo,  acompañen a los movimientos sociales en los que estamos para cambiar este mundo injusto. Si valen para eso, misión cumplida.”

http://mimargenizquierda.blogspot.com


http://www.kaosenlared.net/noticia/antonio-orihuela-desterrando-impostura

jueves, 14 de julio de 2011

De cómo Gregorio Morel desapareció en París


Rosa Petulia Martínez, una escritora navarra afincada en Zaragoza desde los cinco años, publica ‘Sobrevivir en Comala’ (Baile del Sol), donde rinde homenaje a Rulfo, Roberto Bolaño, Vila-Matas y Arthur Conan Doyle.

ANTÓN CASTRO. ZARAGOZA
¿Cómo se fue fraguando ‘Sobrevivir en Comala’ (Baile del Sol. Tenerife, 2011), cuál fue la idea de partida?

Desde que era niña me impresionó de forma muy viva una historia de mi familia de la que tengo varias versiones. Es la historia “semi-real” de mi bisabuelo que fue acusado de asesinar a un compañero suyo cuando trabajaban en una mina de Asturias. Parece ser que el asesino pudo haber sido su propio hermano aunque lo más probable es que fuera un accidente de los muchos que sucedían en las minas franquistas por falta de seguridad, y exceso de horas de trabajo. Entre los años 40 y 50 se estima que murieron más de 1500 mineros.

Esa historia también aparece en el libro en varios retrocesos al pasado.


Sí. Mi bisabuelo se volvió loco debido a que había sido siempre un escrupuloso cumplidor de la ley –humana y divina- y no pudo soportar que lo acusaran de un crimen que, realmente, él no cometió.

¿Qué ocurrió luego?

Cuando lo exculparon poco después y salió de la cárcel regresó a casa un tiempo –a una aldea cercana a Ribadavia de donde procedía- pero ya completamente extraviado. Su locura le hacía irse de un pueblo a otro y regresar cada tanto tiempo con una nueva identidad; cada año volvía a casa con una identidad diferente y así hasta que un día ya no regresó más. Luego encontraron su cuerpo y hoy sus cenizas están en el cementerio de Ribadavia que aparece también en la novela por la terrible inscripción que aparece en su puerta de entrada: “Sed justos o temblad”.

El relato en sí mismo es ya toda una novela o encarna una idea de lo literario.

Esta historia es especialmente representativa para mí de lo que es la literatura ya que es una historia que yo no he vivido, que me han contado, y de la que tengo varias versiones como si realmente fuera desde el inicio una historia de ficción. ‘Sobrevivir a Comala’ comienza precisamente con un “A mí me contaron” para dejar claro lo que es para mí la literatura: algo muy cercano a la Literatura oral, a la fuente de la Literatura.

Como para Juan Rulfo, que realiza una gran elaboración del lenguaje literario a partir del lenguaje oral…

Creo que para Rulfo, el gran homenajeado en la novela desde el título, la literatura es también eso, algo sencillo, que nace en las aldeas, en los rumores nocturnos de las gentes humildes, en sus historias que les hacen inmortales aún en su anonimia. Desde mi punto de vista la experiencia del escritor debe ser un viaje en busca a su propia Comala, ese lugar no habitado por seres reales sino por rumores, ecos, risas, experiencias vividas que conforman el imaginario del escritor. Una vez encontrado ese lugar hay que aprender que ya no se puede escapar de ahí y por eso la novela habla de Sobrevivir a Comala porque una vez en Comala –en la Comala particular de cada escritor: aquí París- el problema es que, como ocurre en la novela Pedro Páramo, una vez allí, pasamos a ser fantasmas como aquellos que pueblan nuestro mundo de ficción que es lo que hace decir a Juan Preciado, protagonista de Pedro Páramo “Vine a Comala porque me dijeron…”

Su novela habla de una desaparición: la del poeta Gregorio Morel, que escribe una novela secreta: ‘Sobrevivir a Comala’. 

El escritor siempre está expuesto al riesgo de desaparecer completamente en su afán por ser un verdadero escritor. Decía Maurice Blanchot que uno puede escribir sin preguntarse por qué escribe o qué es ser escritor pero que si se quiere llegar hasta el final en la experiencia literaria hay que hacerse esta pregunta. ‘Sobrevivir a Comala’ es mi respuesta a esta pregunta. Surge por lo tanto como experiencia, como reflexión y como obra unida a la reflexión sobre la literatura.



¿Cómo le ha marcado Maurice Blanchot? También es un escritor muy literario. Pienso en Thomas el Oscuro.


La novela surgió a partir de mi propia búsqueda literaria acentuada en los últimos años por la elaboración de mi tesis doctoral que analizaba el difícil y oscuro pensamiento de Maurice Blanchot. Una de las cosas que aprendí de esta larga aventura con el teórico literario y pensador francés es que hay otra forma de racionalidad que la cartesiana, lo que Blanchot expresa con su famoso “Pienso, luego no existo” que aparece precisamente en la novela ‘Thomas el Oscuro’. Por eso a Blanchot, y eso es lo que más me ha enseñado, le interesan los personajes marginados y marginales, malditos si se quiere y, en cualquier caso, obligados por la Ley a guardar silencio o a desaparecer: Sade, Hölderlin, Kafka, Artaud, Lowry La Ley puede ser la propia razón, como en el caso de Hölderlin o de Artaud; puede ser el alcohol o las drogas como en los casos respectivamente de Lowry o de Michaux; puede ser la ley de la comunidad ético-política como en el caso de Sade pero, en cualquier caso, el escritor siempre está fuera de la Ley y la experiencia del escritor se convierte así en una experiencia-límite, que es una experiencia de esas de las que a veces uno no puede regresar para contarla…


Me ha llamado la atención el estilo: literario, referencial, a veces barroco... ¿Cómo lo define usted?

Es literario y, sí, a veces quizás peco de exceso de referencias literarias pero es que la novela, al ser en cierto modo un homenaje a la Literatura, me llevó a ello. En el fondo de todo lo que escribo está la poesía. Creo que la poesía es la brizna inicial que hace arder una historia, su enigma, su sentido oculto y creo que ella está muy presente en mi estilo.



El libro tiene muchas reflexiones sobre el arte de escribir, la obsesión de la escritura, la suplantación de personalidad, el plagio.

En esta novela aparecen, de hecho, mis dos obsesiones: la escritura y la locura. También está el tema del doble, del desdoblamiento de personalidad. A mí me fascina el William Wilson del relato homónimo de Poe.

Los personajes parecen desdoblarse entre: los jóvenes escritores Roberto Marcos y Xavier Reixach que rastrean al desaparecido Gregorio Morel…

Sin adelantar nada de la trama final de la novela, algo de eso ocurre en un momento dado con el personaje de Roberto Marcos, en principio un personaje secundario, pero que se irá desvelando como la clave de toda la narración. Por último, el tema del plagio hace referencia también a una idea muy postmoderna: la de que ya no hay un escritor sino que la escritura es un texto anónimo y comunitario de manera que los nuevos escritores se limitan o bien a anotar o a escribir en forma de Palimpsesto lo ya escrito o a plagiar directamente lo que han escrito otros.

Bueno, eso pudo ocurrir en la realidad, y lo cuenta en la novela, con Arthur Conan Doyle y Fletcher… 
Se trata de una hipótesis de algunos biógrafos según la cual El Perro de Baskerville fue creación de un amigo de Conan Doyle: Bretram Fletcher. Para que no se descubriera el plagio la leyenda dice que Conan Doyle envenenó a su amigo con láudano y, jugando un poco más con la idea de la suplantación de la personalidad de su amigo, poco después se casaría con su mujer. Esta historia la contará Roberto Marcos a Xavier Reixach, que investiga con él la desaparición de Gregorio Morel, como una pista que debería conducirle a descifrar la verdad oculta tras dicha desaparición.